- El Ayuntamiento sustituirá la infraestructura dañada por la DANA del 29 de octubre de 2024 por una nueva de 96 metros de longitud.
- La memoria ya cuenta con el visto bueno del Ministerio y elevará el tablero hasta 3,33 metros en su punto central.
TORRENT. El Ayuntamiento de Torrent ha dado un paso decisivo en la reconstrucción y modernización de sus infraestructuras clave. Con el objetivo de responder con mayor garantías ante posibles emergencias meteorológicas, el consistorio ha proyectado la construcción de un nuevo puente en Quatre Camins. Esta actuación busca dotar a la ciudad de una estructura con mayor capacidad hidráulica y una rasante significativamente más elevada.
La intervención cobra especial relevancia al situarse en un enclave estratégico: un nudo vial que soporta cerca de 10.000 vehículos diarios y que actúa como arteria vital conectando el casco urbano con el polígono industrial Mas del Jutge. Además, se encuentra muy próximo a la confluencia de dos cauces críticos: el barranco de l’Horteta y el del Poyo.
De la emergencia a una solución definitiva
El actual puente de Quatre Camins fue uno de los puntos más violentamente golpeados por la histórica DANA del 29 de octubre de 2024. Durante aquel episodio, el barranco de l’Horteta experimentó una crecida descomunal que llegó a superar el tablero del puente en 1,20 metros. La fuerza del agua dejó imágenes impactantes, como el arrastre de un contenedor procedente del puerto que quedó varado sobre la propia calzada.
Tras el desastre, el consistorio ejecutó obras de emergencia inmediatas para estabilizar la estructura y recuperar la circulación. Sin embargo, los análisis técnicos posteriores han evidenciado que la infraestructura actual se queda corta frente a avenidas extraordinarias.
Pendientes del permiso hidráulico
El proyecto ya ha alcanzado un hito administrativo fundamental: el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha aprobado la memoria valorada de la actuación, dentro del paquete de ayudas para la reconstrucción tras la DANA.
El concejal de Urbanismo, José Francisco Gozalvo, ha remarcado que la propuesta «nace de la experiencia vivida y de la necesidad técnica de aumentar el espacio disponible para el agua».
Actualmente, el inicio de las fases de licitación y obra queda condicionado únicamente a la autorización final de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Una vez obtenido el visto bueno del organismo de cuenca, Torrent culminará la transformación de uno de los puntos más vulnerables de 2024 en un símbolo de resiliencia e ingeniería adaptada al cambio climático.
















