Aitor Esteban arremete contra el «caos ministerial» en la gestión migratoria y sigue la estela de Cataluña para condicionar la estabilidad de la legislatura en Moncloa.
BILBAO — El portavoz del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, ha dado un paso al frente en el debate territorial al reclamar de forma explícita que Euskadi asuma las «competencias integrales» en materia de migración. Con esta exigencia, la formación jeltzale intensifica su presión sobre el Ejecutivo de Pedro Sánchez, sumándose a la senda abierta por Cataluña y consolidando el traspaso migratorio como una condición central para mantener su apoyo parlamentario en Moncloa.
Durante su intervención, Esteban se mostró especialmente crítico con la falta de rumbo e interconexión dentro del Gabinete central para abordar el reto migratorio. El portavoz jeltzale denunció un escenario marcado por la descoordinación interna, señalando la existencia de «ocho ministros, cada uno por su lado, haciendo declaraciones contradictorias y con intenciones también contradictorias». A juicio del dirigente del PNV, esta dispersión de competencias entre múltiples carteras no solo debilita la eficacia de las políticas públicas, sino que genera confusión en la ciudadanía y en las distintas administraciones implicadas.
Un nuevo pulso parlamentario
La petición vasca se produce en un momento de extrema fragilidad aritmética para el Gobierno de coalición. Tras los acuerdos suscritos con Junts per Catalunya —que situaron la cesión de las facultades migratorias en el centro de la agenda política a cambio del respaldo de la formación soberanista catalana—, el País Vasco se convierte en la segunda comunidad autónoma en exigir formalmente la transferencia de esta tutela.
Desde Sabin Etxea defienden que las instituciones vascas disponen de la capacidad operativa, el modelo sociosanitario y la red de acogida necesarios para gestionar de manera directa y transversal los flujos migratorios que afectan a la región. Sin embargo, esta demanda supone un nuevo encaje de bolillos constitucional y legal para Moncloa, que deberá determinar hasta qué punto puede delegar o transferir facultades vinculadas al control de fronteras y la extranjería sin vulnerar el marco estatutario ni las directivas comunitarias europeas.
Con este movimiento, Aitor Esteban no solo cuestiona la cohesión del Consejo de Ministros, sino que fija una nueva línea roja en la negociación presupuestaria y legislativa, dejando claro que el sostén de los cinco diputados del PNV al Gobierno central no será un cheque en blanco.
La primera prueba: el reparto de menores
Junts x Catalunya ya aseguró que en sus pactos de Moncloa incluían que se quedaban fuera del reparto de menores, y desde el PNV tampoco quieren ser incluidos en este reparto territorial, en un ejemplo más de insolidaridad. pero el PSOE apunta la insolidaridad de otras Comunidades Autónomas, pero preguntados si se repartirán equitativamente también en Catalunya y País Vasco callan…
















