Un gol de Lucas Boyé dio el triunfo al Alavés (1-0) ante un Submarino que dominó durante buena parte del encuentro, pero volvió a acusar su falta de claridad en los últimos metros
El Villarreal CF sufrió su primera derrota de la temporada después de caer por 1-0 ante el Deportivo Alavés en Mendizorroza. Un solitario gol de Lucas Boyé en la primera mitad decidió un encuentro en el que el conjunto amarillo tuvo más presencia ofensiva tras el descanso, pero no encontró el camino del empate.
El resultado prolonga además el complicado comienzo de Iñigo Pérez al frente del Submarino. El técnico continúa sin conseguir su primera victoria y el Villarreal acumula ya tres jornadas en las que se ha visto obligado a jugar después de comenzar por detrás en el marcador.
La posesión y el dominio territorial volvieron a resultar insuficientes ante un Alavés que supo aprovechar su oportunidad y proteger posteriormente la ventaja.
Gerard Moreno y Buchanan, novedades en el once
Iñigo Pérez modificó su equipo inicial buscando mayor capacidad ofensiva. Gerard Moreno y Buchanan fueron titulares, mientras Moleiro y Ayoze comenzaron el partido desde el banquillo.
Gerard asumió protagonismo desde los primeros minutos. El delantero se movió por diferentes zonas del frente ofensivo intentando generar espacios y participar en la construcción del juego.
El Villarreal tenía el balón, aunque encontraba dificultades para convertir esa posesión en ocasiones claras.
El Alavés también amenazaba. Luiz Júnior tuvo que intervenir ante un intento de Lucas Boyé, mientras que en el área contraria Buchanan probó a Sivera con un lanzamiento desde fuera del área.
Lucas Boyé castiga al Villarreal
El equilibrio se rompió en el minuto 31.
Una incorporación de Ángel terminó con un envío al área que encontró a Lucas Boyé. El delantero se impuso a la defensa amarilla y consiguió superar a Luiz Júnior para establecer el 1-0.
El gol volvió a colocar al Villarreal en una situación que se está convirtiendo en habitual durante este comienzo de temporada: tener que remontar.
Por tercera jornada consecutiva, el Submarino comenzó por detrás en el marcador.
El equipo intentó responder antes del descanso, pero el Alavés consiguió proteger su ventaja y llegar al intermedio por delante.
Iñigo Pérez mueve el banquillo
El Villarreal regresó al terreno de juego con una actitud mucho más agresiva.
El conjunto amarillo adelantó líneas, aumentó la presión y comenzó a instalarse progresivamente en campo del Alavés.
Iñigo Pérez recurrió al banquillo buscando cambiar el encuentro y dio entrada a Moleiro, Ayoze y Freeman.
Los cambios permitieron aumentar el dominio territorial del Villarreal, pero persistía el principal problema: faltaba transformar esa superioridad en oportunidades claras de gol.
Ayoze tuvo el empate
Una de las mejores ocasiones llegó por medio de Ayoze, que dispuso de una oportunidad dentro del área pequeña para devolver la igualdad al marcador.
El gol, sin embargo, no llegó.
Nicolas Pépé también buscó el empate durante la recta final mientras el Villarreal aumentaba cada vez más la presión sobre la portería de Sivera.
Iñigo Pérez agotó sus recursos ofensivos con las incorporaciones de Ilias y Tani Oluwaseyi, intentando añadir todavía más presencia en campo contrario.
El partido terminó prácticamente instalado alrededor del área del Alavés.
El Alavés resiste el asedio final
Los locales renunciaron progresivamente a buscar el segundo gol y concentraron sus esfuerzos en defender la ventaja conseguida por Lucas Boyé.
El Villarreal acumuló jugadores en campo contrario y sometió al conjunto vitoriano a una fuerte presión durante los últimos minutos, pero continuó teniendo dificultades para encontrar espacios.
El Alavés consiguió cerrar su área y evitar ocasiones suficientemente claras como para que el dominio amarillo se transformara en el empate.
El pitido final confirmó el 1-0 y la primera derrota liguera del Villarreal esta temporada.
Iñigo Pérez continúa sin ganar
Más allá del resultado de Mendizorroza, el inicio del Villarreal deja varios aspectos que deberá corregir.
El primero es la dificultad para convertir su posesión y dominio territorial en ocasiones de verdadero peligro.
El segundo está en los comienzos de partido. El Villarreal ha tenido que remar contracorriente durante las tres primeras jornadas, al comenzar por detrás en el marcador en todas ellas.
Y el tercero es la necesidad de encontrar cuanto antes una victoria que permita consolidar el nuevo proyecto.
Iñigo Pérez continúa sin ganar desde su llegada al banquillo del Villarreal, y el encuentro ante el Alavés vuelve a dejar la sensación de un equipo capaz de dominar durante amplias fases, pero todavía demasiado poco contundente en los metros decisivos.
El Submarino deberá ahora transformar ese control de los partidos en goles y resultados si quiere evitar que este irregular comienzo de temporada empiece a convertirse en un problema.
















