CEUTA. La tensión en la frontera sur del país ha registrado esta madrugada un nuevo episodio de violencia. Un grupo de efectivos del Ejército de Tierra desplegados en labores de contención y vigilancia en Ceuta ha sufrido una emboscada con lanzamiento masivo de piedras, un ataque que se ha saldado con un sargento herido de diversa consideración y la detención de cuatro personas implicadas en el altercado.
El suceso se ha producido en torno a las primeras horas del día, cuando los militares patrullaban una de las zonas fronterizas y fueron acorralados por un grupo numeroso que comenzó a arrojarles piedras de grandes dimensiones. A consecuencia de los impactos, el suboficial requirió asistencia sanitaria, mientras que la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado permitió reducir e identificar a cuatro de los presuntos agresores.
Un ambiente de crispación en aumento
Este altercado no se trata de un hecho aislado, sino que se suma a una secuencia de agresiones similares registradas en la zona durante la última semana. Las asociaciones profesionales militares y de la Guardia Civil vienen alertando de un incremento en la agresividad de las tentativas de entrada, señalando la desprotección y la escasez de reglas claras de intervención para los efectivos desplegados sobre el terreno.
El clima en la ciudad autónoma roza un punto crítico tras un mes de intensa presión migratoria. La percepción de malestar es generalizada:
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Población local y sindicatos: La ciudadanía ceutí manifiesta una creciente inquietud ante el deterioro de la seguridad ciudadana y la aparente falta de recursos destinados a contener las fronteras, reprochando al Ejecutivo de coalición (PSOE y Sumar) una falta de respuesta drástica y planificada.
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Colectivos de migrantes: Por su parte, la saturación de las infraestructuras de acogida y la parálisis administrativa en las derivaciones a la península han generado situaciones de hacinamiento e incertidumbre que alimentan los episodios de fricción en la franja fronteriza.
Ambos sectores coinciden en denunciar una sensación de abandono institucional por parte del Gobierno central frente a una crisis que supera la capacidad de gestión de la ciudad autónoma.
Se prevé que los cuatro detenidos pasen a disposición judicial en las próximas horas, mientras las asociaciones del Ejército reiteran sus peticiones al Ministerio de Defensa para que se refuercen los medios de protección y los protocolos de actuación del personal asignado a la vigilancia fronteriza y de Ceuta.
Es la tercera agresión a los CFSE en tres días, lo que enciende todas las alarmas.














