Un exhaustivo informe de inteligencia (OSINT/SIGINT) desclasificado desvela cómo Rabat ha articulado un sistema de ciberinteligencia multicapa sobre ministros europeos y un complejo entramado de presión híbrida en la frontera española.
MADRID / RABAT. El ecosistema de seguridad del Reino de Marruecos ha completado una profunda transformación estratégica durante la última década, pasando de la tradicional dependencia del seguimiento humano a una sofisticada arquitectura de ciberinteligencia multicapa. Así lo atestigua un informe desclasificado de inteligencia (OSINT/SIGINT) fechado en agosto de 2026, el cual sintetiza las investigaciones internacionales de Forbidden Stories, The Guardian y El Confidencial, validadas por el laboratorio técnico de Amnistía Internacional y el testimonio de antiguos agentes del aparato marroquí.
1. Un «Embudo» de Escalada Tecnológica
Contrario a la simplificación de una dependencia exclusiva de Pegasus (de la firma israelí NSO Group), la Dirección General de la Vigilancia del Territorio (DGST), dirigida por Abdellatif Hammouchi, opera un modelo de vigilancia progresivo. El uso de spyware remotos de alto coste sólo se activa cuando las capas previas no logran obtener el dato buscado.
Este «embudo de colección» comienza en el terreno con redes humanas (HUMINT) y la observación de informadores locales (moqaddem). Si la víctima aplica disciplina de seguridad —como el caso documentado del periodista disidente Omar Radi— el servicio activa progresivamente herramientas de extracción forense (Cellebrite), malware de escritorio (RCS de Hacking Team en cibercafés) e incluso la preinfección de dispositivos con la operación ‘S6_Edge’, colocando terminales manipulados en comercios del Rif.
2. El Cliente «Morgan» y la Triangulación Comercial
El informe confirma que NSO Group asignó a la inteligencia marroquí el nombre en clave «Morgan». Las primeras demostraciones operativas se desarrollaron a finales de 2017 en una villa del entorno diplomático de Rabat, donde técnicos israelíes mostraron a mandos de la DGST cómo tomar el control remoto de micrófonos, cámaras y mensajes en terminales móviles. La adquisición del producto se canalizó mediante intermediarios comerciales radicados en Emiratos Árabes Unidos (FSSYS / Al Fahad Systems), permitiendo a Rabat operar con opacidad tecnológica antes de la formalización de relaciones diplomáticas con Israel.
3. La Paradoja de Contrainteligencia con España
El capítulo hispano-marroquí expone una paradoja operativa crítica. Desde 2014, la Guardia Civil mantuvo una estrecha agenda de formación y cooperación antiterrorista con la DGST. Sin embargo, mientras los agentes españoles adiestraban a sus homólogos marroquíes en Madrid o Tánger, la DGST espiaba clandestinamente a los propios instructores de la Benemérita. El número de teléfono de un alto mando de inteligencia de la Guardia Civil llegó a ser seleccionado hasta en cinco ocasiones por las plataformas de espionaje.
Esta brecha de seguridad coincidió con la crisis diplomática de 2020-2021 por la hospitalización del líder saharaui Brahim Ghali, marco en el cual investigaciones judiciales españolas confirmaron la extracción masiva de datos con Pegasus de los teléfonos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de los ministros Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska.
4. La Dimensión Internacional: Francia y Gabón
El espionaje marroquí no hizo distinciones entre adversarios y socios estratégicos. En Francia, los servicios cibernéticos (ANSSI) identificaron trazas de compromiso por Pegasus en los teléfonos móviles de siete ministros del Gobierno francés, justo en el periodo en que París evaluaba adquirir el mismo software. Del mismo modo, en Gabón, la DGST seleccionó a altos dirigentes de la cúpula política y opositores durante la crisis sucesoria de 2019 para anticipar lealtades en el entorno del presidente Ali Bongo.
5. Crisis de Ceuta en Julio de 2026: Análisis de Hipótesis
El informe aborda con especial cautela la entrada masiva de personas registrada en la frontera de Ceuta a finales de julio de 2026, tras la publicación de los reportajes sobre el espionaje marroquí.
Al evaluar las causas del suceso, los analistas concluyen que la hipótesis que califica la entrada como una «venganza directa ordenada por la DGST» por las revelaciones periodísticas es plausible pero NO CORROBORADA (confianza baja/media) debido a la ausencia de órdenes documentales directas.
La explicación analítica más robusta responde a un modelo combinado: una pasividad o relajación de los controles policiales en los puestos marroquíes generó una ventana de oportunidad, la cual fue inmediatamente multiplicada de forma descentralizada a través de redes sociales y plataformas de mensajería, desatando un efecto contagio masivo que sobrepasó la capacidad de contención en la frontera.
Recomendaciones para la Seguridad Nacional
Como conclusión, los analistas de inteligencia aconsejan al Gobierno español asumir la doctrina de «socio y colector simultáneo», de modo que la necesaria cooperación antiterrorista o migratoria no invalide los protocolos de contrainteligencia. Entre las medidas inmediatas se exige implantar el uso obligatorio de «dispositivos de viaje limpios» para el personal oficial, auditar los programas de adiestramiento compartidos y establecer una célula permanente de fusión de datos OSINT-frontera-ciberseguridad en Ceuta y Melilla.
















