El Ministerio de Hacienda ha hecho pública la resolución definitiva del denominado Plan EDIL DANA, mediante el cual canalizará 273,2 millones de euros procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) para obras de reconstrucción y prevención de catástrofes en 95 entidades locales de la Comunitat Valenciana y Castilla-La Mancha. Sin embargo, el reparto de estos fondos comunitarios ha reavivado una profunda brecha territorial: mientras municipios cuyos cascos urbanos no sufrieron ni una sola inundación durante la riada de octubre de 2024 recibirán inyecciones millonarias, decenas de poblaciones devastadas continúan sin ser reconocidas oficialmente como zonas afectadas por el Estado dos años después.
El anuncio formal fue realizado por el ministro de Hacienda, Arcadi España, durante una visita institucional al municipio valenciano de Mislata. Allí presentó un plan que movilizará una inversión pública total de 287,6 millones de euros —con una tasa extraordinaria de cofinanciación comunitaria del 95% bajo el marco del Reglamento europeo RESTORE— y que promete blindar las infraestructuras locales frente a futuros episodios climáticos extremos.
Un reparto millonario en entredicho
El Plan EDIL DANA ha articulado sus ayudas en tres categorías principales (Grandes Ciudades, Ciudades Intermedias y Áreas Urbanas Funcionales) asignando hasta 12 millones de euros por consistorio en los proyectos de mayor envergadura.
Sin embargo, el mapa de asignaciones ha encendido el malestar en amplias zonas del territorio. Municipios que no registraron daños por anegamiento ni entradas de agua en sus cascos urbanos durante la DANA del 28 de octubre de 2024 figuran en la nómina de agraciados con partidas de entre 6 y 12 millones de euros. En contraste, alcaldes y plataformas vecinales de decenas de localidades que sufrieron la pérdida de infraestructuras, comercios e incluso vidas humanas denuncian que, a dos años vista del desastre, el Ejecutivo central sigue sin catalogarlas formalmente como poblaciones afectadas, dejándolas fuera de las principales líneas directas de auxilio y financiación.
Mislata, Paterna o Cullera: proyectos urbanos e hidráulicos
Entre las localidades beneficiarias se encuentran grandes municipios y ciudades intermedias que han presentado Planes de Actuación Integrados (PAI) orientados a obras hidráulicas y de transformación urbana.
En Mislata, localidad elegida para el anuncio y beneficiaria de casi 9 millones de euros (8.996.500 €), el ministro visitó las futuras actuaciones en la avenida Gregorio Gea y la Plaza Mayor, esta última diseñada con paisajismo técnico para actuar como laguna de laminación e inundación controlada en episodios de lluvias intensas. Una excusa para reformar su plaza principal que seguía a medias tras décadas.
Entre los mayores importes asignados destacan:
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Grandes Ciudades (hasta 12 millones de euros): Valencia (12,0M €), Torrent (12,0M €) y Paterna (11,99M €), esta última con proyectos centrados en la defensa de cauces periurbanos y el blindaje del polígono industrial Fuente del Jarro.
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Ciudades Intermedias (hasta 9 millones de euros): Algemesí, Alfafar, Chirivella, Cullera (con colectores pluviales masivos en el frente marítimo), Riba-roja de Túria, Manises, Requena, Picassent, Llíria, Alzira, Aldaya, Catarroja, Mislata, Alaquàs, Bétera, Silla, Paiporta (8,96M €) y Sueca (8,55M €).
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Áreas Urbanas Funcionales (hasta 6 millones de euros): Agrupaciones capitaneadas por mancomunidades y las Diputaciones de Cuenca y Albacete para cubrir comarcas como Letur y Mira.
Desglose de las ayudas asignadas por Entidad Local
A continuación se detalla la distribución oficial de los 273,2 millones de euros entre las 34 solicitudes aprobadas:
Ejes estratégicos: obras, sensores y equipamiento social
Según ha precisado la Dirección General de Fondos Europeos, los proyectos aprobados deberán ejecutarse bajo la figura de Organismos Intermedios Ligeros (OIL), integrando tres líneas principales de actuación:
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Resiliencia hidráulica y conectividad: Obras de separación de redes pluviales y fecales, pavimentos permeables, plazas de laminación y depósitos como el tanque de tormentas del sector Parc Central en Torrent.
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Protección ciudadana y sistemas de alerta: Instalación de caudalímetros por radar, redes de videovigilancia de cauces, torres de aviso sonoro y la construcción de Centros de Atención a la Emergencia (CAE) de uso dual (espacios cívicos habitualmente que pueden transformarse en albergues estancos con autonomía energética).
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Escudo social y reactivación: Construcción de vivienda pública ecoeficiente para alquiler social, rehabilitación de espacios sanitarios o deportivos y la reconstrucción de mercados municipales.
Pese a la magnitud de los fondos desplegados por el Ministerio de Hacienda, el agravio comparativo entre los municipios incluidos en el reparto y aquellos que aún demandan la declaración de zona afectada mantiene abierto un complejo debate político y social sobre la equidad en la gestión de las ayudas post-catástrofe.
Lo extraño es que el dinero se utilizará por ejemplo en Cullera para mejorar las canalizaciones de aguas pluviales del Paseo Marítimo que no tuvo ningún problema en la DANA. Mientras poblaciones muy afectadas siguen esperando ser incluidos en el listado gubernamental de afectados que olvidó a cerca de 20 poblaciones de la provincia de Valencia.
Una vez más, el gobierno utiliza los fondos europeos para hacer política y premiar a ayuntamientos afines en la medida de lo posible, y generar más diferencias entre poblaciones.
















