El desgaste físico tras el debut ante Alemania pasa factura a la Selección, que cayó ante un rival superior en acierto y potencia. Los 20 puntos de Iyana Martín y los 16 de Gustafson no fueron suficientes.
BERLÍN — La Selección Española femenina de baloncesto no pudo dar continuidad a las buenas sensaciones ofrecidas en su debut frente a la anfitriona Alemania. Apenas unas horas después de su estreno en Berlín, el conjunto nacional acusó el cansancio y terminó cediendo de forma clara ante Mali por 82-73. La superioridad física, la inteligencia en el ritmo de juego y un mayor acierto ofensivo de las africanas terminaron por decantar un choque en el que España acabó sin fuerzas.
Sin puntería de inicio
El inicio del choque dejó evidencias claras del cansancio acumulado en las piernas de las jugadoras españolas. Aunque un 3-0 inicial con la firma de María Conde invitaba al optimismo, Mali tomó rápidamente el control del choque apoyada en el rebote defensivo y en vertiginosos contraataques. Un primer parcial situó el marcador en un preocupante 9-17 (min. 7), lastrado por el nulo acierto exterior de España, que firmó un 0 de 9 en triples durante la primera mitad.
La reacción de la Selección llegó desde el banquillo. La entrada de la segunda unidad, unida a la contundencia de Megan Gustafson bajo el aro (9 puntos en ese tramo) y la hiperactividad de Iyana Martín y Fam, dio la vuelta al choque. España llegó a disponer de una máxima ventaja de siete puntos (32-25, min. 18), aunque una desconexión en el último minuto permitió a Mali apretar el resultado al descanso (34-32).
El despegue maliense
Tras el paso por vestuarios, la gasolina española se agotó por completo. Mali jugó sus bazas con madurez,castigando la defensa nacional desde el perímetro. Pese a que Elena Flórez anotó el primer triple español en el minuto 25 (43-44), el acierto exterior de las africanas, capitaneadas por Kone y Ndiaye (19 puntos), distanció progresivamente al rival.
Un triple de Gustafson no bastó para frenar la sangría (51-61, min. 29) y el último cuarto se convirtió en un querer y no poder para la Selección. Afectada también por los errores en los tiros libres y las pérdidas de balón en el tramo decisivo, España vio cómo la brecha se amplió hasta los 16 puntos (57-73, min. 34), dejando el partido visto para sentencia pese a los esfuerzos finales de Iyana Martín (máxima anotadora con 20 puntos).
Un duelo a vida o muerte
Tras este tropiezo, el equipo español dispondrá de una jornada de descanso para recuperar piezas de cara al cierre de la primera fase. El próximo lunes (17:50 horas), España se enfrentará a Japón en un duelo decisivo donde estará en juego su continuidad en la Copa del Mundo.
















