El tribunal considera que la asistencia médica fue “deficitaria”, aunque rechaza la indemnización de 4,1 millones solicitada por la familia
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha condenado a la Conselleria de Sanidad a indemnizar con 100.000 euros a la familia de una joven de Ibi que quedó en coma después de sufrir una grave reacción alérgica en 2022.
Los hechos comenzaron cuando la joven ingirió un batido con pistacho, un fruto seco al que es alérgica.
Al empezar a encontrarse mal, sus padres la llevaron a Urgencias de un centro de salud.
Fue diagnosticada de amigdalitis y enviada a casa
Según la resolución, en esa primera asistencia médica se le diagnosticó amigdalitis, se le administró tratamiento para esa afección y posteriormente fue enviada a su domicilio.
Poco después, sin embargo, la joven sufrió una insuficiencia respiratoria.
La familia regresó con ella a Urgencias, pero su estado empeoró hasta que acabó en coma.
Como consecuencia de lo ocurrido, la joven presenta actualmente daños cerebrales irreversibles.
La familia reclamaba 4,1 millones de euros
Tras los hechos, la familia inició acciones contra la Conselleria de Sanidad y solicitó una indemnización de 4,1 millones de euros.
El TSJCV ha considerado que la asistencia sanitaria prestada fue “deficitaria”, pero no ha aceptado la cuantía reclamada por los familiares.
La sentencia fija finalmente una indemnización de 100.000 euros.

El tribunal aprecia una asistencia médica deficiente
La resolución judicial reconoce, por tanto, una deficiencia en la atención médica recibida por la joven durante el episodio que acabó derivando en la grave reacción y sus posteriores secuelas.
No obstante, el TSJCV rechaza reconocer la responsabilidad en los términos económicos planteados por la familia y limita la compensación a los 100.000 euros establecidos en la sentencia.
















