La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana y candidata del PSPV a la Alcaldía de Valencia, Pilar Bernabé, ha vuelto a protagonizar una cacería política al cuestionar abiertamente el fichaje de la periodista Silvia Soria en la televisión pública À Punt. El argumento utilizado por la dirimente socialista para enturbiar su contratación ha sido señalar que Soria ejerció durante unos meses como responsable de prensa en la Conselleria de Justicia e Interior precisamente cuando se produjo la fatídica barrancà o riuà de hace dos años. Un intento manifiesto de sectarismo que busca descalificar a una profesional intachable utilizando una tragedia colectiva como arma arrojadiza.
El señalamiento resulta desfachatezado e injusto. Pretender linchar laboral y reputacionalmente a una comunicadora por haber desempeñado una labor de comunicación institucional durante una crisis puntual ignora de forma deliberada el peso real de su trayectoria. Silvia Soria cuenta con décadas de ejercicio periodístico especializado en el sector primario valenciano, abanderando durante años el célebre programa El Forcat —espacio emitido con éxito en múltiples emisoras e incluso en la propia À Punt— donde ha dado voz a los agricultores y ganaderos de la Comunitat mucho antes de cualquier coyuntura política.
El doble rasero de Pilar Bernabé que no se aplica a sí misma
La fijación inquisitorial de Bernabé resulta inaudita cuando procede de una figura política cuyo historial en materia de ética, mérito y transparencia está salpicado por graves irregularidades que la inhabilitan para dar lecciones públicas:
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Inscripción de un currículum falso: Durante años, en los perfiles oficiales e institucionales de la dirigencia socialista figuró que Bernabé era «licenciada» en Filología Hispánica y en Comunicación Audiovisual por la Universitat de Valéncia. Cuando se destapó la falsedad de estas afirmaciones y se comprobó que jamás había concluido ninguna de las dos carreras, el partido se vio forzado a rectificar a toda prisa el texto para pasar a un comedido «inició estudios».
Resulta lamentable que quien ha hecho del atajo académico una práctica habitual en la función pública intente dar lecciones de neutralidad o deslegitimar el trabajo de una periodista con oficio probado en el campo. El encarnizamiento de Pilar Bernabé contra Silvia Soria no responde a un celo por el interés público, sino al nerviosismo político de una candidata incapaz de sostener el peso de sus propios actos.
¿Seguirá Bernabé el ejemplo de suministro Marlaska y tendrá listas negras de periodistas en la Delegación del Gobierno?, como buena Sanchista todo parece indicar que sí a tenor de cómo trata a unos y otros periodistas la propia Delegación del Gobierno.
La desesperación de Pilar Bernabé
Un simple vistazo a las redes de la delegada del Gobierno en la CV es muy sintomático de su grado de desesperación, ya que tras la irrupción de Mónica Oltra en la política del Cap i Casal, las opciones de Pilar Bernabé se han desvanecido por completo, de hecho fuentes cercanas a Bernabé aseguran que ya rezan por mantener al menos los pésimos resultados que tuvo Sandra Gómez en las últimas elecciones, con 7 concejales.
Oltra está efectuando una reunión del electorado de izquierdas y la ensanchización absoluta de Bernabé puede llevarle a pegarse el mayor batacazo histórico de los socialistas en el Ajuntament de Valéncia, por ello Bernabé al más puro estilo de Sánchez se ha lanzado a las redes a hacer vídeos absurdos tratando de captar a un público joven, que de elegir progresismo o socialismo lo harían por la figura de Oltra y lo que representa.
Estamos hablando que el PSOE en el Ajuntament de Valéncia con una Pilar Bernabé que se veía alcaldesa no sacaría más allá de la media docena de concejales, incluso puede que menos, y existe la posibilidad real que hasta Vox les supere en concejales, quedando ya no relegado al tercer puesto, sino puede que al cuarto…de ahí a la desesperación de Bernabé.

















