El Ciutat de Valencia creyó en la remontada con los goles de Iván Romero y Brugué, pero Adeyemi apagó la rebelión granota
Durante buena parte del partido parecía que el Barcelona iba a marcharse tranquilamente del Ciutat de Valencia. Ganaba 0-3, controlaba el marcador y había castigado casi todos los errores del Levante. Sin embargo, el equipo granota se negó a rendirse y convirtió los últimos minutos en una auténtica locura.
Iván Romero abrió una puerta que parecía cerrada y Roger Brugué colocó el 2-3 en el minuto 88. El estadio creyó entonces en una remontada extraordinaria, pero Karim Adeyemi apareció en el tiempo añadido para firmar el definitivo 2-4.
El Barça castiga cada error
El partido comenzó de la peor manera posible para los locales. Xavi Espart marcó el primer gol azulgrana a los cinco minutos con un disparo que tocó en Dela antes de superar a Matt Ryan.
El central del Levante volvió a quedar señalado en el segundo tanto. Un despeje defectuoso terminó en los pies de Raphinha, que encontró a Lamine Yamal para ampliar la ventaja.
El Levante generó peligro y trató de competir, pero la diferencia estuvo en la contundencia dentro de las áreas.
El penalti que parecía cerrar el partido
Nada más comenzar la segunda parte, Aïssa Mandi derribó a Lamine Yamal dentro del área.
El atacante asumió el lanzamiento y marcó el 0-3. Con esa diferencia, el Barcelona dio el partido por resuelto demasiado pronto.
El Levante siguió atacando y encontró premio cuando los visitantes comenzaron a cometer errores defensivos.
El Ciutat creyó durante unos minutos
Iván Romero anotó el primer gol levantinista y devolvió algo de esperanza a las gradas.
Después apareció Roger Brugué. Su gol en el minuto 88 dejó al Levante a solo un tanto del empate y transformó por completo el ambiente del estadio.
Los granotas buscaron el 3-3 con todo, pero el riesgo tuvo un precio. Adeyemi encontró espacios en una contra y acabó con el sueño local durante el tiempo añadido.
Derrota con una reacción para creer
El 2-4 rompe una racha de seis victorias consecutivas del Levante en casa y supone su primera derrota en el Ciutat de Valencia desde febrero.
El equipo se mantiene con cinco puntos, pero su reacción contra el líder demuestra que conserva capacidad para competir incluso en los escenarios más complicados.
El miércoles llegará el Athletic Club. El Levante tendrá entonces otra oportunidad para demostrar que el Ciutat continúa siendo uno de sus grandes argumentos.
















