El programa «Música para Recordar», impulsado por la Fundación Músicos por la Salud con el apoyo de la Generalitat Valenciana, acompañará a 65 personas mayores en cinco centros sociosanitarios durante 2026.
VALÉNCIA, septiembre de 2026 — El Alzheimer y otras demencias no solo deterioran la memoria, sino que impactan de forma severa en la autonomía, la comunicación y el equilibrio emocional de quienes las padecen y de sus familias. Con el objetivo de humanizar el entorno asistencial y favorecer el bienestar de este colectivo, la Fundación Músicos por la Salud desarrollará durante el año 2026 el programa «Música para Recordar», una iniciativa que prevé ofrecer 50 microconciertos en directo repartidos en cinco residencias y centros sociosanitarios de la Comunitat Valenciana, beneficiando directamente a 65 personas mayores.
El proyecto, que cuenta con el apoyo de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana, utiliza la música en directo como una intervención psicosocial estructurada y centrada en la persona. A través de repertorios cuidadosamente seleccionados por su capacidad evocadora, los músicos generan espacios de participación, canto compartido y conversación adaptada a personas mayores institucionalizadas con deterioro cognitivo.
«Cuando hablamos de Alzheimer hablamos de una enfermedad, pero nunca podemos olvidar que detrás del diagnóstico sigue estando la persona: su historia, sus emociones, sus gustos y sus vínculos. Una canción que forma parte de su vida puede convertirse en una oportunidad para relacionarse, participar y compartir un momento con los demás», destaca Guillermo Giner, presidente y fundador de Músicos por la Salud.
Melodías que despiertan recuerdos y movimientos
Los beneficios de esta intervención quedan reflejados en vivencias como la de Lola, una mujer con Alzheimer usuaria de una residencia valenciana. Jorge Peiró, uno de los músicos del programa, relata cómo cambió su dinámica en las sesiones: «Es una mujer muy mayor que siempre estaba con la cabeza agachada. A veces pensaba que ni siquiera me veía, que estaba medio dormida».
Sin embargo, durante uno de los microconciertos, ocurrió algo inesperado. Al escuchar una de las piezas, Lola comenzó a intentar levantarse: «El personal de la residencia no daba crédito y yo tampoco. Poco a poco se iba moviendo. Estaba bailando». La escena volvió a repetirse en visitas posteriores, observando cómo la residente adaptaba el ritmo de sus pasos al tipo de música que interpretaban.
Para Giner, este tipo de respuestas justifican la necesidad de avanzar hacia modelos de atención centrados en el bienestar emocional: «Nuestro objetivo es que la música en directo forme parte de una atención más humana. Queremos sumar bienestar, participación y conexión a la vida cotidiana de quienes viven en los centros».
Propuesta para un Plan Municipal en Valéncia
En este mismo contexto, la fundación ha defendido recientemente en el Debate sobre el Estado de la Ciudad de Valéncia la creación de un Plan Municipal de Música, Salud y Bienestar. La propuesta busca integrar la música en directo en las políticas públicas de salud y cuidados, extendiendo las intervenciones a hospitales, residencias y centros de atención para personas en situación de vulnerabilidad, al tiempo que se generan nuevas oportunidades laborales para los profesionales de la música.
Desde su creación en 2015, Músicos por la Salud se ha consolidado como la entidad líder en la implementación de la música como herramienta de apoyo sanitario y social en España, habiendo acompañado a más de medio millón de personas en colaboración con 76 hospitales y 476 centros sociosanitarios. En la actualidad, la organización impulsa activamente ante el Gobierno central y las comunidades autónomas la adopción de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para integrar formalmente el arte y la música en las políticas de salud pública.














