El conjunto valencianista ocupa puestos de descenso después de siete jornadas, con una sola victoria, cinco derrotas y apenas cuatro goles marcados
La afición del Valencia CF no se merece esto. Una temporada que debía ser especial por todo lo que representa la despedida del histórico Mestalla ha comenzado convirtiéndose en una nueva lucha contra los fantasmas de los últimos años.
Después de siete jornadas de LaLiga EA Sports 2026-27, el Valencia ocupa la 19.ª posición, en puestos de descenso, con únicamente 4 puntos de 21 posibles.
Los números son especialmente preocupantes: una victoria, un empate y cinco derrotas, con solo cuatro goles a favor y trece en contra. El balance goleador es de -9.
Una victoria en siete jornadas
El inicio liguero deja una secuencia que explica perfectamente la clasificación actual:
- Valencia 0-0 Celta
- Valencia 0-1 Real Betis
- Deportivo 3-1 Valencia
- Valencia 0-5 Barcelona
- Sevilla 1-0 Valencia
- Alavés 0-1 Valencia
- Valencia 2-3 Real Sociedad
La victoria conseguida en Mendizorroza ante el Alavés es, hasta el momento, el único triunfo valencianista de toda la temporada.
Y cuando parecía que ese resultado podía servir como punto de inflexión, llegó otra derrota en Mestalla.
La Real Sociedad ganó 2-3 el domingo 20 de septiembre. El Valencia consiguió igualar dos veces el encuentro, pero Ander Barrenetxea marcó el definitivo 2-3 en el minuto 91.
Penúltimo y con el descenso ya encima de la mesa
La clasificación resulta difícil de digerir para un club de la dimensión histórica y social del Valencia.
El equipo únicamente tiene por debajo al Málaga, con 3 puntos. El Valencia suma 4, mientras que Elche y Levante tienen 5.
La permanencia, por tanto, se ha convertido demasiado pronto en una cuestión presente en la clasificación.
Y todavía resulta más llamativa la comparación con la zona alta. El Barcelona suma 21 puntos, los 21 que se han disputado, mientras que el Valencia tiene cuatro. La distancia entre ambos es ya de 17 puntos después de únicamente siete jornadas.
Mestalla sigue respondiendo
Pero si algo hace todavía más difícil explicar la situación deportiva es la respuesta de la afición.
Más de 40.000 valencianistas renovaron su abono para la temporada 2026-27, una campaña especialmente emotiva al estar planteada como la última del equipo en el actual Mestalla antes del traslado previsto al nuevo estadio.
No se trata de una reacción puntual.
Durante la temporada pasada, 898.367 aficionados pasaron por Mestalla entre Liga y Copa del Rey. La media fue de 44.918 espectadores por encuentro, y en doce partidos se superaron los 45.000 asistentes.
Además, de los 40.174 abonados de la pasada campaña, 18.459 acudieron al 100 % de los encuentros disputados en Mestalla y otros 12.488 asistieron al menos al 80 %.
Son cifras que demuestran que, mientras los resultados deportivos vuelven a colocar al Valencia en una situación delicada, Mestalla continúa cumpliendo.
Cuatro goles en siete partidos
El problema no está únicamente en las derrotas.
El Valencia ha marcado cuatro goles en siete jornadas, una media de apenas 0,57 goles por partido, mientras que ha recibido trece.
Especialmente duro fue el 0-5 contra el Barcelona en Mestalla, al que se sumaron las derrotas como local frente al Betis y la Real Sociedad.
La reacción ante la Real dejó algunos motivos para la esperanza, especialmente por la aportación de jóvenes futbolistas. Aarón Mayol marcó y otros canteranos tuvieron protagonismo en la segunda mitad, pero el resultado volvió a ser el mismo: cero puntos.
La afición no se merece esto
Entrenadores, jugadores y dirigentes pueden cambiar. Los proyectos pueden comenzar de nuevo y las explicaciones pueden repetirse temporada tras temporada.
Lo que permanece es la grada.
Una afición que supera los 40.000 abonados, que prácticamente llena Mestalla y que vuelve cada temporada esperando recuperar al Valencia que conoció.
Después de siete jornadas, esa afición contempla a su equipo 19.º de Primera División, con cuatro puntos, cinco derrotas y trece goles encajados.
Queda prácticamente toda la temporada y hay tiempo suficiente para cambiar el rumbo.
Pero hay una realidad que la clasificación no permite esconder: el Valencia vuelve a estar en descenso y Mestalla vuelve a sufrir mucho más de lo que merece.
















