La alcaldesa María José Catalá rescata la espada de Jaume I del Museo de Historia para sumarla al recorrido institucional tras pactar los detalles con el portavoz de Vox.
VALÉNCIA — El Ayuntamiento de Valéncia ha ultimado los detalles organizativos de la Procesión Cívica del próximo 9 d’Octubre, Día de la Comunitat Valénciana. En una reunión mantenida al término del último pleno ordinario, la alcaldesa de la ciudad, María José Catalá, y el portavoz del grupo municipal Vox, José Gosálbez, acordaron los aspectos clave de este emotivo acto institucional, confirmando que Gosálbez será el encargado de portar la Real Senyera durante el recorrido habitual.
El nombramiento del portador sigue la regla de rotación no escrita establecida al inicio del mandato municipal. En el primer año de la legislatura, la Senyera fue portada por la propia María José Catalá (PP); al año siguiente asumió el cometido Papi Robles (Compromís); posteriormente lo hizo Borja Sanjuán (PSPV-PSOE), por lo que la designación para esta ocasión correspondía de manera natural a la representación de Vox.
Una novedad patrimonial para la festividad
La gran novedad histórica de la edición de este año será la presencia de la espada atribuida al rey Jaume I. Catalá ha decidido extraer la reliquia del Museo del Archivo Histórico Municipal para incorporarla a la marcha institucional como
La inclusión de la espada requerirá la designación de un segundo portador asignado por la corporación consistorial, lo que dotará a la Procesión Cívica de un doble foco ceremonial y añadirá mayor realce histórico a la conmemoración del 9 d’Octubre por las calles del centro urbano.
Claves del protocolo institucional
-
Rotación política: La portaduría de la Senyera se reparte secuencialmente entre las fuerzas políticas con representación municipal en el consistorio valénciano.
-
Descenso solemne: Fiel a la tradición, la Real Senyera desciende de forma vertical desde el balcón principal del Ayuntamiento sin inclinarse jamás ante ninguna autoridad.
-
Doble comitiva: La incorporación de la espada del rey Jaume I convivirá con el protagonismo habitual del estandarte histórico durante todo el trayecto oficial hacia la Catedral y el Parterre.
















