El gobierno local, conformado por Sueca per Davant —formación integrada en la plataforma Municipalistes impulsada por Natalia Enguix— y Compromís, cede de nuevo la agenda institucional del Día de la Comunitat Valenciana a la imaginería e ideología pancatalanista, dejando en un segundo plano el espíritu de unión estatutaria.
SUECA. — El Ayuntamiento de Sueca ha presentado su programa institucional para conmemorar el 9 d’Octubre. Sin embargo, lejos de configurar una festividad plural e integradora para el conjunto de la ciudadanía, la programación diseñada evidencia la absoluta sintonía del equipo de gobierno con la agenda ideológica catalanista. Esta deriva no es casual: el consistorio se encuentra actualmente gobernado por la coalición entre Sueca per Davant —partido adscrito a la plataforma Municipalistes que lidera Natalia Enguix— y los catalanistas de Compromís.
La hoja de ruta festiva arranca la víspera, el viernes 8 de octubre, con actos que el propio consistorio califica de «reivindicativos». La concejal de Cultura, Mercé Sorrentino, ha dejado clara la intencionalidad política al enfatizar el carácter de protesta de la jornada. Entre las actividades programadas para esa velada figuran actuaciones de la Muixeranga de Sueca, la Asociación Cultural La Xala y el Grup de Danses L’Almogàver en la plaza del Ayuntamiento, que culminarán a las 23:00 horas con un concierto tributo a la música en catalán a cargo de Marea Mediterrània. Paralelamente, a las 19:00 horas, se entregarán los premios del 27º Concurso de Dibujo escolar en el Espai Moret de la Sala Els Porchets.
El sesgo ideológico del actual equipo de gobierno del Ajuntament de Sueca se intensifica durante la jornada principal del sábado 9 de octubre. Aunque el pasacalle institucional se iniciará a las 11:00 horas con un protocolario recorrido hacia el paseo de la Estación para realizar una ofrenda floral a los bustos de Bernat i Baldoví y del Mestre Serrano, el itinerario gira rápidamente hacia el monolito ideológico habitual: el Espai Joan Fuster.
Allí, el acto central consistirá en la lectura del Correllengua —manifiesto y movimiento vinculado históricamente a la órbita del independentismo pancatalanista—, que este año correrá a cargo de la presidenta de la Muixeranga de Sueca, Andrea Oller. TRas las actuaciones folclóricas de L’Almogàver, La Xala, la Muixeranga y el Grup de Tabal i Dolçaina Tabalaina, la comitiva regresará a la plaza del Ayuntamiento.
En el tramo final del acto, la carga partidista vuelve a eclipsar el protagonismo de la Senyera oficial. Se llevará a cabo una segunda ofrenda floral dirigida exclusivamente a la figura de Joan Fuster, precediendo al Parlamento institucional. El colofón de la jornada incluirá la bajada del Penó de la Conquesta (la cuatribarrada) desde el balcón municipal, en un guiño inequívoco a los símbolos reivindicados por el catalanismo frente al consenso constitucional y estatutario de la Comunitat Valenciana.
Con este despliegue, el ejecutivo municipal de Sueca per Davant y Compromís vuelve a convertir una festividad que debería ser de todos los valencianos en un escaparate doctrinario, utilizando los recursos públicos y la plataforma municipalista para instrumentalizar la identidad local.



