Las precipitaciones torrenciales, que superaron los 140 litros por metro cuadrado en La Manchuela, anegaron el casco urbano y obligaron a activar la alerta masiva de emergencias.
MADRIGUERAS (ALBACETE) — Una repentina y virulenta tromba de agua descargada sobre la comarca de La Manchuela transformó en cuestión de minutos las vías urbanas e interurbanas del municipio albaceteño de Madrigueras en verdaderos ríos embravecidos. Las intensas precipitaciones acumuladas colapsaron los sistemas de drenaje y provocaron una riada que arrastró decenas de vehículos, inundó bajos y viviendas, y dejó atrapados a numerosos vecinos en el interior de sus inmuebles y coches.
Según han confirmado fuentes de los servicios de emergencia de Castilla-La Mancha, el temporal de lluvias torrenciales ha dejado un trágico balance en la localidad con el fallecimiento de una mujer de 102 años, además de un amplio despliegue de salvamento que se ha saldado con aproximadamente 90 personas rescatadas.
Una riada devastadora en el centro del casco urbano
El episodio meteorológico adverso comenzó a intensificarse durante la tarde-noche, momento en el que las precipitación descargaron una masa constante de agua que llegó a superar los 140 litros por metro cuadrado. En poco tiempo, el gran caudal descendió con fuerza desde las zonas altas del término municipal y las carreteras de acceso hacia el núcleo urbano.
La corriente invadió las principales avenidas y calles céntricas de Madrigueras, alcanzando cotas de más de medio metro de altura en diversos puntos de la población. La fuerza del agua arrancó mobiliario urbano y desplazó decenas de automóviles estacionados en la vía pública, los cuales terminaron colisionando entre sí o taponando pasos estrechos y accesos a viviendas.
«Las calles eran ríos de barro. Veíamos desde las ventanas cómo el agua se llevaba los coches como si fueran de juguete y cómo subía el nivel en cuestión de diez minutos», relataba un vecino del municipio tras vivir momentos de grave tensión e incertidumbre.
Las aguas desbordadas no solo afectaron a la red vial, sino que irrumpieron en multitud de viviendas particulares, bajos comerciales, garajes y sótanos. La repentina crecida del nivel freático y de la escorrentía superficial dejó a varias personas atrapadas en las plantas inferiores de sus domicilios o bloqueadas en el interior de sus vehículos mientras circulaban por las travesías urbanas e interurbanas del municipio.
Operativo extraordinario de emergencias y sistema ES-Alert
El Centro de Coordinación de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha llegó a registrar más de un centenar de avisos directos procedentes de Madrigueras en pocas horas. La gravedad del escenario obligó a desplegar un dispositivo extraordinario integrado por efectivos del Servicio Especial de Prevención y Extinción de Incendios (SEPEI) de la Diputación de Albacete, agrupaciones de Protección Civil de la comarca, Cruz Roja y unidades de la Guardia Civil.
A lo largo de la noche y la madrugada, las cuadrillas de rescate trabajaron de forma ininterrumpida para evacuar a las personas que habían quedado aisladas. Los bomberos utilizaron embarcaciones neumáticas y vehículos todoterreno adaptados para abrirse paso a través de las corrientes de lodo y agua, logrando poner a salvo a cerca de 90 vecinos. Sin embargo, la fatalidad se confirmó cuando las asistencias localizaron el cuerpo sin vida de una anciana en su domicilio anegado.
Ante la persistencia de las tormentas y el riesgo inminente de nuevos desbordamientos, el Gobierno autonómico de Castilla-La Mancha emitió una notificación masiva de emergencia a través del sistema ES-Alert en los teléfonos móviles de los habitantes de La Manchuela albaceteña y zonas limítrofes de Cuenca. El mensaje urgía a la población a adoptar medidas extremas de autoprotección, solicitar la permanencia en las plantas altas de las edificación y pedir de forma tajante evitar cualquier tipo de desplazamiento por carretera.
Evaluación de daños y trabajos de restablecimiento
Con la paulatina remisión de las precipitaciones torrenciales al despuntar el día, los esfuerzos de las autoridades y de los propios vecinos se centran en evaluar los cuantiosos daños materiales causados por el agua y el lodo. Equipos con maquinaria pesada, camiones de achique y servicios municipales trabajan sobre el terreno para retirar los vehículos apilados en las calzadas, desembolsar colectores y limpiar la densa capa de barro que cubre el trazado urbano.
Técnicos municipales y de las compañías suministradoras se encuentran revisando la red eléctrica y de agua potable, que sufrió cortes puntuales durante el momento más crítico de la riada. Desde las instituciones autonómicas y provinciales se ha anunciado la pronta articulación de ayudas y la evaluación de la zona para paliar el severo impacto económico que este episodio extremo ha provocado en las infraestructuras locales, comercios y viviendas particulares de Madrigueras.
















