El Sindicat de Llogateres instala sus tiendas en el epicentro de la festividad autonómica a menos de una semana de la bajada de la Senyera y la mascletà, generando un choque entre el Consistorio y Delegación del Gobierno.
VALÉNCIA. — La cuenta atrás para la celebración de la Festa de tots els valencians ha saltado por los aires en el plano logístico y político. A menos de seis días del 9 d’Octubre, la plaza del Ayuntamiento de Valéncia amanece ocupada por una acampada reivindicativa impulsada por el Sindicat de Llogateres i Llogaters. El asentamiento de tiendas de campaña en el centro neurálgico de la capital de la Comunitat Valenciana amenaza directamente el desarrollo del programa institucional y festivo diseñado para la jornada grande de los valencianos.
La ubicación del campamento coincide exactamente con el perímetro de seguridad e infraestructura donde está prevista la instalación del montaje pirotécnico para la tradicional mascletà del 9 d’Octubre, así como con el recorrido de actos emblemáticos como la Procesión Cívica y la posterior Entrada de Moros y Cristianos por la tarde.
Un programa institucional en riesgo de colapso
La presencia de las tiendas de campaña afecta de lleno a una agenda municipal que arranca de forma inminente:
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8 de Octubre: Muestra de Bailes populares valencianos prevista en la misma explanada de la plaza.
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9 de Octubre (Mañana): Bajada de la Real Senyera desde el balcón consistorial, Procesión Cívica, reizamiento del pabellón autonómico y disparo de la mascletà conmemorativa.
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9 de Octubre (Tarde): Desfile de la Entrada de Moros y Cristianos, que atrae a miles de espectadores a lo largo del recorrido que desemboca en la zona.
Desde el Ayuntamiento de Valéncia transmiten una enorme preocupación ante lo que consideran un «grave problema de seguridad y logística». Fuertes críticas apuntan a que el uso del espacio público para esta protesta —a las puertas del festivo autonómico— busca utilizar intencionadamente las festividades tradicionales como un «escaparate político» mediático a costa del disfrute de la ciudadanía.
Nuevo choque institucional entre el Ayuntamiento y Delegación del Gobierno
El conflicto trasciende lo festivo para convertirse en un pulso entre administraciones. El gobierno local señala a la Delegación del Gobierno por la inacción y permisividad ante la ocupación del dominio público. Se recuerda en los pasillos del Consistorio el precedente reciente de la acampada educativa en la plaza de la Virgen, permitida por la representación estatal a pesar de las discrepancias sobre la ordenanza de ocupación de vía pública.
Fuentes del gobierno municipal recalcan que los preparativos para los fuegos artificiales exigen el acordonamiento estricto de la plaza por motivos de seguridad pirotécnica, una normativa estatal que choca de frente con la permanencia del asentamiento. Además, la mascletà se dispara justo donde se están instalando. Con el reloj en contra, el Ayuntamiento busca vías administrativas y de mediación de urgencia para desalojar o reubicar la protesta antes de que los operarios pirotécnicos deban iniciar los trabajos de montaje.



