La cobertura presencial recoge casi 200 bajas entre las parejas previstas, increpaciones a la prensa y seguridad privada junto al recinto de las actuaciones.
La celebración del folclore valenciano llega a la víspera del 9 d’Octubre entre cancelaciones y preocupación por la seguridad. Grupos inscritos para participar en la dansà de la plaza del Ayuntamiento han comunicado que no acudirán por miedo al ambiente que se vive en el lugar, algunos de ellos porque tenían previsto asistir con niños y familias.
Durante los preparativos, los organizadores trasladaban una previsión inicial de unas 450 parejas, con casi 200 que ya habían anunciado su ausencia. Son cifras provisionales anteriores al inicio de las actuaciones, pero reflejan el impacto de la tensión sobre la convocatoria.
Los responsables seguían recibiendo mensajes de cancelación por WhatsApp mientras trataban de sacar adelante la programación. En el momento de la grabación de nuestro periodista, solo se contabilizaban nueve personas con indumentaria valenciana listas para danzar.
A pocos metros, una concentración ocupaba una parte considerable de la plaza. La estimación presencial rondaba las 2.000 personas. Se observaron participantes con el rostro cubierto y personas subidas a la fuente, a las vallas y a la tarima de À Punt, mientras se escuchaban consignas como «no pasaréis» y «Valencia será la tumba del fascismo».
La prensa también recibió increpaciones. Nuestro compañero explica que agentes de la Policía Nacional le advirtieron de que no podían garantizar su seguridad y le recomendaron no acercarse a la concentración.
El dispositivo policial se concentraba visiblemente en los accesos. En el espacio destinado al festival, varios vigilantes de seguridad privada permanecían junto al recinto vallado. Dentro se habían dispuesto el escenario y unas 200 o 300 sillas para los asistentes.
La separación física permitía reservar una zona para las actuaciones, pero no evitaba que algunos grupos decidieran quedarse en casa. La proximidad de la concentración y la preocupación por los menores estaban entre los motivos que los participantes trasladaban a la organización.
Mientras tanto dentro del Ayuntamiento
La situación exige una respuesta que garantice tanto la protesta pacífica como la celebración cultural y el trabajo periodístico. Ninguna familia debería tener que renunciar por miedo a bailar en una plaza pública.
La muestra de bailes, músicas y canciones valencianas estaba convocada a las 19:30 horas y la dansà popular, alrededor de las 21:00. Esta crónica recoge los preparativos: el resultado final de las actuaciones y la participación efectiva todavía no se conocen.
































