Retiradas de dinero inexplicables, facturas sin pagar, movimientos bancarios sospechosos o personas que controlan las tarjetas y el teléfono pueden alertar de un posible abuso. La Policía Local está impartiendo charlas para enseñar a los mayores y sus familias a reconocer estas situaciones.
Una persona mayor puede estar sufriendo un abuso económico sin que sus familiares lo sepan y, en determinadas circunstancias, sin identificar inicialmente lo que está ocurriendo.
El problema no siempre comienza con una llamada fraudulenta o un desconocido que intenta engañar a la víctima.
En ocasiones, el riesgo puede encontrarse en personas próximas que ayudan a gestionar el dinero, las compras o las cuentas bancarias.
Por eso, la Policía Local de Valencia está reforzando las actividades de prevención destinadas a las personas mayores mediante el programa municipal ‘Ayudar a Prevenir’.
Cinco señales que conviene vigilar
Los agentes recomiendan prestar especial atención a determinados cambios en la economía y la vida cotidiana de una persona mayor.
1. Desaparece dinero de la cuenta. Aparecen retiradas de efectivo que el titular no reconoce o no sabe explicar.
2. Hay movimientos bancarios extraños. Se producen operaciones o cambios en las cuentas sin una explicación clara.
3. Comienzan a acumularse facturas impagadas. Recibos que anteriormente se abonaban con normalidad dejan de pagarse sin una razón conocida.
4. Otra persona controla excesivamente su dinero o documentación. Un tercero limita el acceso a tarjetas, teléfono, claves o documentos personales.
5. La persona mayor empieza a estar aislada. Pierde contacto con familiares o personas de confianza, lo que puede dificultar que comunique una situación de abuso.
Estas señales no significan automáticamente que exista una estafa, pero sí justifican prestar atención y comprobar qué está ocurriendo.
¿Y si quien controla el dinero es alguien conocido?
Este es uno de los aspectos más delicados.
La Policía Local advierte de que el abuso económico o patrimonial también puede producirse dentro del entorno cercano.
El riesgo puede aparecer cuando una persona mayor necesita ayuda para administrar sus ingresos, realizar compras o gestionar sus operaciones bancarias.
La confianza no elimina la necesidad de mantener mecanismos de control y transparencia.
Nunca firmar algo que no se entienda
Entre las recomendaciones más importantes figura una especialmente sencilla: no firmar documentos cuyo contenido no se comprenda.
También se aconseja conservar el control sobre las tarjetas, claves y documentación personal, revisar las cuentas periódicamente y consultar las operaciones que resulten sospechosas.
Si se necesita ayuda, es importante recurrir a personas de confianza sin renunciar innecesariamente al control de las propias decisiones económicas.
Más de 54.000 participantes en las charlas municipales
La Policía Local desarrolla estas actividades junto con la Concejalía de Servicios Sociales y Mayores.
Durante el curso 2025-2026, el programa ‘Ayudar a Prevenir’ ha organizado 2.096 charlas con 54.703 participantes, aunque estas cifras corresponden al conjunto de actividades de seguridad, convivencia y prevención, no exclusivamente a las estafas contra mayores.
Una parte de las sesiones se ha celebrado en la mayoría de los Centros Municipales de Actividades para Personas Mayores.
¿Qué hacer cuando se sospecha de un abuso?
La recomendación municipal es comunicar cuanto antes cualquier sospecha.
La Policía Local insiste en que la detección temprana y la colaboración con los servicios sociales, familiares y personas de confianza pueden evitar que el problema continúe y provoque mayores perjuicios.
El objetivo es que las personas mayores sepan reconocer posibles engaños y mantengan su autonomía económica.
Porque una estafa no siempre empieza con alguien pidiendo dinero: a veces la primera señal es una retirada bancaria que nadie sabe explicar o una persona que ha empezado a controlar todas las decisiones económicas de otra.
















