La Policía Local inicia este martes 13 de octubre la fase sancionadora de la nueva normativa municipal de limpieza. Tirar colillas, chicles o papeles puede costar hasta 1.500 euros, mientras que abandonar muebles, dejar basura en lugares indebidos o realizar necesidades fisiológicas en la vía pública puede alcanzar los 3.000 euros.
El Ayuntamiento de Valencia comienza este martes 13 de octubre a aplicar las sanciones previstas en la nueva Ordenanza Municipal de Limpieza Urbana y Recogida de Residuos, una normativa que endurece las multas por comportamientos incívicos relacionados con la suciedad en las calles y espacios públicos.
Después de dos semanas de información y concienciación ciudadana, la Policía Local pasa a tramitar denuncias contra quienes incumplan las obligaciones establecidas en la ordenanza.
La norma entró en vigor el pasado 15 de junio de 2026, aunque el consistorio desarrolló entre el 1 y el 12 de octubre una campaña informativa bajo el lema «Una ciudad más limpia la hacemos todos».
Concluido ese periodo, comienza ahora la aplicación de las sanciones, que pueden alcanzar los 3.000 euros en las infracciones más graves.
Tirar una colilla o un chicle puede costar hasta 1.500 euros
Una de las conductas que contempla expresamente la nueva normativa es arrojar pequeños residuos al suelo.
La ordenanza incluye colillas, cáscaras, chicles, papeles y otros desperdicios similares que deben depositarse en las papeleras habilitadas.
Estas conductas pueden ser sancionadas con multas de hasta 1.500 euros.
La medida pretende combatir una de las formas más habituales de suciedad en los espacios públicos, especialmente en calles, plazas y zonas de tránsito peatonal.
Hasta 3.000 euros por abandonar muebles y enseres
La normativa también endurece las sanciones por dejar muebles, colchones y otros objetos voluminosos en la vía pública fuera de los sistemas municipales establecidos.
El abandono de estos residuos puede implicar multas de hasta 3.000 euros.
Para evitar estas situaciones, el Ayuntamiento recuerda que dispone de un servicio gratuito de recogida de muebles y enseres.
Los vecinos pueden solicitarlo a través del teléfono 010, la página web municipal o la aplicación del consistorio.
El servicio permite gestionar la retirada de estos objetos sin necesidad de abandonarlos junto a los contenedores.
Multas por depositar bolsas de basura en las papeleras
La nueva ordenanza también sanciona la utilización incorrecta de las papeleras.
Depositar en ellas bolsas de basura doméstica o comercial, así como introducir objetos voluminosos que sobresalgan de su abertura, puede suponer multas de entre 1.500 y 3.000 euros.
El Ayuntamiento recuerda así que las papeleras están destinadas a pequeños residuos generados en la vía pública y no sustituyen a los contenedores habilitados para la recogida ordinaria de basura.
Escupir u orinar en la calle también está sancionado
La normativa incluye expresamente las conductas relacionadas con las necesidades fisiológicas en espacios públicos no habilitados.
Escupir, orinar o realizar otras necesidades fisiológicas en la vía pública puede acarrear sanciones de entre 750 y 3.000 euros.
Estas conductas se encuentran entre las infracciones contempladas por el Ayuntamiento para reforzar las condiciones de higiene y salubridad de los espacios compartidos.
Las pintadas en edificios protegidos pueden alcanzar los 3.000 euros
La ordenanza también establece sanciones específicas para las pintadas y grafitis realizados sobre elementos protegidos patrimonialmente.
En estos casos, las multas oscilan entre 1.500 y 3.000 euros.
La protección alcanza los elementos incluidos en el catálogo patrimonial del Ayuntamiento de Valencia, tanto en superficies verticales como horizontales.
Las mascotas y la limpieza de las calles
Los propietarios de animales también deben cumplir las obligaciones de limpieza establecidas por la normativa.
No recoger los excrementos de las mascotas o no limpiar la suciedad que generan en la vía pública puede ser sancionado con multas de hasta 1.500 euros, según la información municipal.
La finalidad es evitar que los espacios compartidos acumulen residuos derivados de la presencia de animales.
Obras y escombros: sanciones de hasta 1.500 euros
Otra de las conductas sancionables afecta a los residuos procedentes de trabajos realizados en la vía pública.
No retirar los sobrantes de obras y escombros cuando se produzcan consecuencias graves para el entorno puede implicar multas de entre 750 y 1.500 euros.
La ordenanza busca evitar que los materiales de construcción permanezcan abandonados en espacios públicos y generen problemas de limpieza.
De la campaña informativa a las denuncias
El Ayuntamiento desarrolló entre el 1 y el 12 de octubre una campaña para explicar a los ciudadanos las nuevas obligaciones y las consecuencias de incumplirlas.
Durante ese periodo, el objetivo principal fue informar y concienciar sobre los comportamientos que ensucian la ciudad.
Desde este martes, la Policía Local comienza a tramitar las denuncias correspondientes.
El consistorio pretende reforzar el cumplimiento de la ordenanza y fomentar la colaboración ciudadana para mantener calles, plazas y otros espacios públicos en mejores condiciones.
La nueva etapa sancionadora supone un endurecimiento de las consecuencias económicas de los comportamientos incívicos: desde tirar una colilla al suelo hasta abandonar muebles o utilizar indebidamente las papeleras, las infracciones pueden alcanzar multas de miles de euros.
















