Los goles de Mikautadze, Mouriño y Tani Oluwaseyi permiten al conjunto de Iñigo Pérez remontar el tanto inicial de Rrahmani y conquistar su primera victoria de la temporada en la Liga de Campeones. La ausencia de última hora de Gulácsi, tras sufrir un atraco en su domicilio, marcó la previa del encuentro en La Cerámica.
El Villarreal CF ha recuperado la sonrisa en la Champions League después de imponerse por 3-1 al Nápoles en el estadio de La Cerámica, en una noche que pone fin a una prolongada sequía de victorias del conjunto castellonense en la máxima competición europea.
El equipo dirigido por Iñigo Pérez consiguió remontar un marcador adverso gracias a los tantos de Georges Mikautadze, Santiago Mouriño y Tani Oluwaseyi, que culminaron una actuación decisiva para las aspiraciones continentales del Submarino Amarillo.
El triunfo supone la primera victoria del Villarreal en la presente edición de la Champions y rompe una racha de doce encuentros sin ganar en el torneo, según el balance difundido tras el partido.
Una previa marcada por el atraco a Gulácsi
La preparación del encuentro estuvo condicionada por una noticia inesperada.
El guardameta Péter Gulácsi causó baja a última hora después de sufrir un atraco en su domicilio durante la madrugada anterior al partido.
Esta circunstancia obligó a modificar los planes del cuerpo técnico y propició la titularidad de Luiz Júnior bajo los palos.
Iñigo Pérez introdujo seis cambios en la alineación respecto al encuentro liguero disputado contra el Real Madrid.
Pese a las dificultades previas, el Villarreal afrontó el choque con la necesidad de conseguir su primera victoria europea de la temporada después de haber perdido contra el Borussia Dortmund.
Rrahmani adelanta al Nápoles
El encuentro comenzó de la peor manera posible para los intereses castellonenses.
El Nápoles consiguió adelantarse gracias a un remate de cabeza de Amir Rrahmani en una acción a balón parado.
El tanto obligaba al Villarreal a reaccionar ante un rival que había conseguido golpear primero.
Sin embargo, lejos de venirse abajo, el equipo amarillo encontró rápidamente la manera de regresar al partido.
La reacción local cambió el desarrollo del encuentro en apenas unos minutos.
Mikautadze aprovecha un error de Politano para empatar
En el minuto 23 llegó el empate del Villarreal.
Georges Mikautadze aprovechó un error de Matteo Politano para marcar a puerta vacía y establecer el 1-1.
El delantero estuvo atento a la acción y convirtió una oportunidad que devolvió la confianza al conjunto castellonense.
El gol levantó a la afición de La Cerámica y permitió al Villarreal afrontar el resto de la primera mitad con una dinámica completamente diferente.
La reacción no terminó ahí.
Mouriño culmina la remontada tres minutos después
Apenas tres minutos después del empate, el Villarreal consiguió darle la vuelta al marcador.
Santiago Mouriño protagonizó una acción ofensiva por la derecha y conectó un potente disparo que terminó en la portería italiana.
El 2-1 completaba una remontada construida en un intervalo de apenas tres minutos.
El equipo de Iñigo Pérez había pasado de verse por detrás en el marcador a dominar el resultado ante uno de los grandes representantes del fútbol italiano.
La Cerámica celebraba una primera mitad que devolvía al Villarreal la confianza en sus posibilidades europeas.
Una segunda parte con polémica por los cambios
Tras el descanso, el Nápoles trató de reaccionar y buscar el empate.
El partido también dejó una situación controvertida relacionada con una doble sustitución del Villarreal.
Según la crónica del encuentro, el conjunto castellonense permaneció durante más de un minuto con nueve futbolistas sobre el terreno de juego debido a una incidencia vinculada al tiempo reglamentario de los cambios.
La situación provocó las protestas de la grada, especialmente porque coincidió con un periodo de presión ofensiva del equipo visitante.
A pesar de esta circunstancia, el Villarreal consiguió mantener su ventaja.
Tani Oluwaseyi sentencia en el minuto 86
El Nápoles continuó buscando el empate durante la segunda mitad, pero el Villarreal supo resistir y aprovechar sus oportunidades.
En el minuto 86 llegó la acción que terminó de decidir el encuentro.
Una combinación ofensiva entre Nathan Saliba y Ayoze Pérez permitió encontrar a Tani Oluwaseyi, que culminó la jugada para establecer el definitivo 3-1.
El gol aseguró la victoria y desató la celebración de los aficionados amarillos.
El Villarreal había conseguido transformar un inicio complicado en una noche de alegría europea.
El Villarreal vuelve a ganar en la Champions
Más allá de los tres puntos, el resultado tiene un importante valor deportivo y anímico.
El conjunto castellonense necesitaba poner fin a una larga serie de encuentros sin conocer la victoria en la Liga de Campeones.
El triunfo contra el Nápoles rompe esa dinámica negativa y permite afrontar los próximos compromisos continentales con mayor confianza.
La capacidad para remontar el gol inicial y resistir la presión italiana durante la segunda mitad constituye uno de los aspectos más positivos de la actuación del equipo.
La Cerámica recupera una gran noche europea
La victoria representa también una satisfacción especial para los aficionados del Villarreal.
El estadio de La Cerámica volvió a vivir una remontada europea ante un rival de primer nivel.
Mikautadze y Mouriño cambiaron el signo del encuentro en la primera mitad, mientras que Oluwaseyi se encargó de sentenciarlo en los minutos finales.
El Villarreal vuelve a celebrar una victoria en la Champions League después de una larga espera. El 3-1 contra el Nápoles rompe su mala racha continental y devuelve al Submarino Amarillo la ilusión de competir frente a los grandes equipos europeos.
















