VALÉNCIA — Los gestores del Mercado Central de Valéncia han iniciado una carrera contrarreloj para renovar por completo todos los sistemas de emergencia del edificio. Esta actuación se produce tras constatarse que los dispositivos de seguridad fallaron el día en que se declaró el incendio en las instalaciones, evidenciando una situación crítica en materia de mantenimiento en esta emblemática joya patrimonial y gastronómica del Cap i Casal.
Una renovación de urgencia tras el fallo de los dispositivos
Tras conocerse la semana pasada la sustitución de todos los detectores de humo en la zona de los almacenes del sótano —debido a su inutilidad durante el siniestro—, la gerencia ha procedido esta misma semana a cambiar las botoneras de aviso de fuego y los sistemas de seguridad.
Durante el incendio, los detectores no se activaron a pesar de la densa humareda generada. Fue la intervención directa de los propios vendedores la que permitió alertar de la emergencia al percatarse de que el humo ascendía hacia la planta superior a través de los conductos de los puntos limpios destinados a la basura. Estos hechos han puesto de manifiesto, una vez más, una total falta de conservación y mantenimiento en un espacio visitado diariamente por miles de turistas y donde laboran cientos de trabajadores.
Cuando se cumple un mes del incendio ahora llegan las prisas por dotar de seguridad un recinto años inseguro y abandonado, símbolo del grado de abandono que sufre este recinto municipal desde hace años, gestionado por la Asociación de vendedores y permitido por el concejal Santiago Ballester
Incógnitas sobre el origen del fuego
Hasta el momento, no existen comunicaciones oficiales concluyentes sobre las causas exactas del fuego. Las primeras pesquisas apuntan a que las llamas se originaron entre los transformadores ubicados en la sala de contadores del sótano, un espacio cerrado con llave y candado al que acceden muy pocas personas, barajándose la hipótesis de una manipulación en los cables.
La alarma se ve acrecentada por una llamativa coincidencia: esa misma mañana, cerca de ocho paradas amanecieron sin suministro eléctrico. Minutos antes de que se detectara el humo, la gerencia del mercado había comunicado a los afectados que la luz se había restablecido gracias a una intervención de mantenimiento que consistió en el cambio de unos fusibles.
Indignación entre los vendedores por las ayudas y la responsabilidad civil
La incertidumbre económica golpea con dureza a los comerciantes, que se preguntan quién asumirá las pérdidas de género provocadas por la ruptura de la cadena de frío tras horas sin luz, así como el lucro cesante derivado de los días con las paradas cerradas.
Ante la pregunta formulada por este medio al portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, sobre la cobertura de los daños, la respuesta institucional se limitó a señalar que las responsabilidades se determinarían una vez se aclarase el origen del fuego. Sin embargo, la indicación de la gerencia de que cada concesionario recurra a su propio seguro ha sido calificada de inaudita, dado que el foco del incendio se localizó en una zona común de titularidad municipal y de acceso restringido cuyo mantenimiento compete directamente al gestor.
Hasta la fecha, ni el Ajuntament de Valéncia ni el área de Mercados han aprobado ninguna línea de ayuda extraordinaria para paliar las pérdidas de los días laborables perdidos, a pesar de que algunos puestos sufrieron cortes de luz superiores a una semana.
Reclamos de remunicipalización en medio de una gestión en «precario» y claramente mejorable
Este nuevo episodio ha reavivado las críticas contra el modelo de gestión del recinto. Diversos sectores vuelven a exigir la remunicipalización del Mercado Central, el único mercado municipal de Valéncia que continúa bajo administración privada. Una situación que se prolonga de manera irregular en régimen de «precario» desde que la concesión administrativa expiró el pasado 31 de diciembre de 2017, una demanda ante la cual —según denuncian los críticos— el concejal Santiago Ballester continúa haciendo oídos sordos.

















