La Guardia Civil ha detenido a 19 personas en la operación Bonifaz, desarrollada en dos fases y con actuaciones en la Comunitat Valenciana, Andalucía y Galicia. La organización captaba a mujeres latinoamericanas con falsas ofertas de empleo para cuidar ancianos y, una vez en España, les retiraba la documentación y les imponía una deuda de 10.000 euros que debían pagar mediante la prostitución.
Valencia, 27 de octubre de 2026. Una denuncia presentada por una mujer que consiguió escapar de una organización criminal ha permitido destapar una red de trata de seres humanos con fines de explotación sexual que operaba en diferentes puntos de España, entre ellos Alzira, en la provincia de Valencia, y Peñíscola, en Castellón.
La Guardia Civil ha liberado a 22 mujeres y detenido a 19 personas en el marco de la operación Bonifaz, una investigación que ha permitido desarticular una estructura criminal asentada en Sevilla y conectada con establecimientos y viviendas utilizados para la explotación sexual en otras provincias.
Las víctimas eran captadas en países latinoamericanos mediante falsas promesas de empleo. Según la investigación policial, muchas creían que viajarían a España para trabajar cuidando personas mayores.
Sin embargo, cuando llegaban al país, la organización les retiraba la documentación y les comunicaba que habían contraído una deuda de 10.000 euros por el viaje, los trámites de extranjería y el alojamiento.
La única forma de pagar esa cantidad que les ofrecían sus explotadores era ejercer la prostitución bajo amenazas, coacciones y un sistema de control que también afectaba a sus familiares en los países de origen.
Una víctima consiguió escapar y denunció lo ocurrido
La investigación comenzó después de que una de las mujeres lograra huir de la organización.
Su denuncia permitió a la Guardia Civil conocer el funcionamiento de la red y comenzar a reconstruir sus conexiones.
Según el relato recogido por los investigadores, las víctimas eran seleccionadas en barrios humildes de países latinoamericanos.
Los responsables de la captación aprovechaban sus dificultades económicas y les ofrecían oportunidades laborales aparentemente legales en España.
Las mujeres aceptaban viajar convencidas de que podrían obtener ingresos mediante trabajos de cuidados.
Pero la realidad que encontraban al llegar era completamente diferente.
Falsas ofertas para cuidar ancianos
El sistema de captación se basaba en una promesa concreta: trabajar en España atendiendo a personas mayores.
Esta oferta resultaba atractiva para mujeres que buscaban mejorar su situación económica y ayudar a sus familias.
La organización gestionaba el desplazamiento y otros trámites relacionados con la llegada al país.
Una vez que las víctimas estaban en España, sus explotadores les retiraban los documentos personales.
A continuación, les comunicaban que debían devolver una cantidad de 10.000 euros.
La deuda incluía supuestos gastos de viaje, documentación y alojamiento.
Según la Guardia Civil, estas cantidades formaban parte del mecanismo utilizado para someterlas.
Una deuda de 10.000 euros imposible de pagar
El endeudamiento impuesto a las víctimas era uno de los principales instrumentos de control.
Las mujeres eran obligadas a prostituirse en locales vinculados a la organización para intentar saldar las cantidades exigidas.
Sin embargo, el sistema estaba diseñado de forma que la deuda resultaba prácticamente imposible de liquidar.
Los responsables de la red imponían nuevas condiciones económicas y mantenían a las mujeres sometidas a su control.
La dependencia económica se combinaba con amenazas e intimidaciones.
Según la investigación, las víctimas recibían amenazas de muerte que también podían dirigirse contra sus familiares en Latinoamérica.
Alzira y Peñíscola, entre los municipios investigados
La operación policial ha tenido una conexión directa con la Comunitat Valenciana.
Durante la segunda fase, desarrollada en octubre, la Guardia Civil practicó registros en diferentes localidades españolas.
Entre ellas figuran Alzira, en la Ribera Alta, y Peñíscola, en el Baix Maestrat.
Las actuaciones también se extendieron a Vigo, en Pontevedra, y Mijas, en Málaga.
En esta segunda fase se realizaron seis registros, se detuvo a ocho personas y se localizaron siete mujeres que estaban siendo explotadas sexualmente.
La información difundida no especifica cuántas víctimas fueron liberadas individualmente en Alzira o Peñíscola.
Tampoco concreta el número de detenidos correspondiente a cada municipio.
La organización trasladaba a las víctimas entre prostíbulos
Uno de los elementos más relevantes de la investigación es el sistema de movilidad utilizado por la red.
Según la Guardia Civil, las mujeres eran trasladadas periódicamente entre diferentes establecimientos y viviendas donde se ejercía la prostitución.
Algunos de estos inmuebles pertenecían a otras organizaciones criminales.
Los desplazamientos permitían mantener la actividad de explotación en distintas zonas del territorio nacional.
Además, cada traslado podía implicar la imposición de nuevas cantidades económicas a las víctimas.
Este mecanismo incrementaba su dependencia y dificultaba que pudieran abandonar la organización.
También complicaba las investigaciones policiales, al dispersar a las mujeres entre diferentes localidades.
La primera fase permitió liberar a 15 mujeres
La operación Bonifaz se desarrolló en dos fases.
La primera tuvo lugar durante septiembre, después de nueve meses de investigación de la Policía Judicial de Sevilla.
Los agentes practicaron seis entradas y registros en inmuebles de la ciudad.
Durante estas actuaciones fueron liberadas 15 mujeres.
También se practicaron once detenciones en las localidades de Gelves, en Sevilla, y Jerez de la Frontera, en Cádiz.
La intervención permitió avanzar en el desmantelamiento de la estructura criminal.
Ocho detenidos más durante octubre
La segunda fase se desarrolló durante octubre.
Los investigadores realizaron otros seis registros en Vigo, Mijas, Peñíscola y Alzira.
Estas actuaciones permitieron detener a ocho personas y localizar a otras siete mujeres sometidas a explotación sexual.
La suma de ambas fases eleva el balance de la operación a 19 detenidos y 22 víctimas liberadas.
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación y continúa analizando la documentación intervenida.
Dinero, vehículos y documentos intervenidos
Durante los registros, los agentes encontraron distintos elementos relacionados con la actividad investigada.
Entre los efectos intervenidos figuran aproximadamente 30.000 euros en efectivo, vehículos de alta gama, teléfonos móviles y terminales de pago electrónico.
También se localizaron documentos personales de las víctimas y contratos que, según la investigación, eran utilizados por la organización.
Los agentes intervinieron además dispositivos de videovigilancia.
La Guardia Civil considera que estos sistemas servían para controlar a las mujeres y vigilar su actividad.
La documentación será analizada para determinar el funcionamiento económico de la red y las posibles responsabilidades de los investigados.
Acusaciones de trata, explotación sexual y agresión sexual
Las 19 personas detenidas están investigadas por presuntos delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual.
También se les atribuyen delitos relacionados con la explotación sexual, agresión sexual y pertenencia a organización criminal.
La calificación definitiva y las responsabilidades individuales deberán determinarse durante el procedimiento judicial.
Las detenciones no constituyen una condena y las personas investigadas mantienen su derecho a la presunción de inocencia.
La trata de personas y el control mediante deudas
El caso investigado muestra uno de los mecanismos utilizados por las organizaciones dedicadas a la explotación de personas.
La captación mediante engaño permite trasladar a las víctimas lejos de sus entornos familiares.
Una vez en el país de destino, la retirada de documentos, las amenazas y la imposición de deudas dificultan su capacidad para escapar.
La situación puede agravarse cuando las mujeres desconocen el idioma, carecen de recursos económicos o temen represalias contra sus familiares.
Estos factores incrementan su vulnerabilidad y facilitan el control por parte de las organizaciones criminales.
La importancia de denunciar
La operación Bonifaz comenzó gracias al testimonio de una mujer que consiguió escapar.
Su denuncia permitió poner en marcha una investigación que terminó con la liberación de otras 21 víctimas.
En España, el teléfono 900 10 50 90 de la Policía Nacional ofrece atención relacionada con la trata de seres humanos.
También pueden comunicarse situaciones de emergencia a través del 112.
La identificación de posibles víctimas y la comunicación de situaciones sospechosas pueden resultar fundamentales para detectar redes de explotación.
Una investigación que continúa abierta
La Guardia Civil todavía debe analizar el conjunto de documentos y dispositivos intervenidos durante los registros.
Por este motivo, los investigadores no descartan nuevas actuaciones.
La operación ha permitido intervenir en diferentes provincias y descubrir conexiones entre establecimientos utilizados para la explotación sexual.
El procedimiento judicial deberá determinar el papel de cada persona detenida y el alcance de la organización.
La operación Bonifaz ha permitido liberar a 22 mujeres y detener a 19 personas en una investigación sobre trata y explotación sexual con actuaciones en Alzira y Peñíscola. Las víctimas eran captadas mediante falsas ofertas de empleo, sometidas a deudas de 10.000 euros y obligadas a prostituirse bajo amenazas. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones.
















