MADRID. — En un giro radical tras días de enroque e intervenciones polémicas, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado este martes su dimisión al término de su última intervención en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. La renuncia, comunicada en pleno directo, supone la caída del principal frente del Ejecutivo tras el trágico accidente de alta velocidad en Urda (Toledo) y tras haber acumulado dos siniestros de gravedad en apenas nueve meses.
Además de dejar la cartera ministerial, Puente ha confirmado que renuncia a encabezar la candidatura del PSOE al Congreso de los Diputados por Valladolid de cara a las próximas elecciones generales.
De negar la dimisión al «minuto uno»: el relato de la salida
Durante casi una semana, Puente había descartado tajantemente abandonar el cargo, argumentando que asumir la responsabilidad política significaba «dar la cara y resolver el problema» y llegando a sostener públicamente que su dimisión «no iba a resarcir a las víctimas». Sin embargo, al cerrar su comparecencia parlamentaria, el ministro ha mudado drásticamente el discurso.
«La decisión de responsabilidad política la tomé en el minuto uno después de saber del accidente y se lo comuniqué a mi familia», ha aseverado Puente ante la Cámara. «Un ministro de Transportes es imposible que siga en el cargo tras dos graves accidentes en menos de nueve meses. Hago pública mi dimisión hoy, una vez cumplido el trabajo más urgente, que era averiguar qué ha pasado y tomar las primeras decisiones».
A pesar de apelar al dolor de los familiares de las víctimas —calificándolo de «incomparable con nada»—, Puente volvió a situar su propia carga personal en el centro de su intervención, describiendo su salida como su «propia cruz» y el precio político pagado por la tragedia.
De la narrativa del estado al repliegue orgánico
En un alegato marcado por la confrontación ideológica y la justificación de su modelo de gestión, Puente ha defendido la intervención pública rechazando la consigna popular de las emergencias: «No, el pueblo no salva al pueblo; al pueblo lo salva un Estado fuerte».
Sin embargo, el viraje del ministro responde al creciente aislamiento interno y a la presión de la oposición y de los socios parlamentarios del Gobierno. En las horas previas, la dirección del PSOE había constatado que la continuidad de Puente se había convertido en un lastre electoral tóxico a las puertas de la campaña. Al comprobarse que la figura del ministro resultaba prescindible y amenazaba con desgastar irreversiblemente la marca del partido, la renuncia se ha precipitado en lo que en sectores parlamentarios se interpreta como una salida calculada «por y para el PSOE».
Claves de la dimisión de Óscar Puente
| Aspecto | Detalle |
| Causa desencadenante | Acumulación de dos accidentes graves en 9 meses (el último, el choque ferroviario de Urda). |
| Escenario del anuncio | Cierre de la comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. |
| Cargos que abandona | Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible y cabeza de lista del PSOE por Valladolid. |
| Argumento central | Asegura haber tomado la decisión desde el primer momento, difiriéndola hasta encauzar las primeras indagaciones. |
Puente tampoco encabezará la lista al Congreso por Valladolid
Óscar Puente ha añadido que renuncia a encabezar la lista al Congreso por el PSOE por la circunscripción de Valladolid y que por tanto renuncia a pesar de haberse publicado ya las listas en el BOE y estar las papeletas a punto de imprimirse.
Mensaje de despedida político
Para finalizar ha advertido de los peligros de los ultras de derecha -no se acuerda que también hay ultras de izquierda- y ha añadido que «El Pueblo no salva al pueblo, sino es un Estadio fuerte el que salva al Pueblo» y que el Pueblo sólo se salva a sí mismo cada 4 años en las urnas…
Óscar Puente se ha vendido en sus últimas palabras como el peón sacrificado del PSOE, como un mártir de Pedro Sánchez para que no abandono la Moncloa
















