La Guardia Civil ha desarticulado una red criminal dedicada a la introducción de sustancias estupefacientes por el litoral valenciano. La operación se ha saldado con diez personas detenidas, una investigada y el ingreso en prisión provisional para cuatro de los arrestados.
ALICANTE — La Guardia Civil ha interceptado 1.184 kilogramos de cocaína camuflados en el interior de una embarcación pesquera atracada en el puerto de Santa Pola (Alicante). La operación, desarrollada por el Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Policía Judicial de la Comandancia de Alicante, se ha saldado con la detención de diez personas y una más en calidad de investigada por su presunta participación en un delito contra la salud pública.
Las investigaciones, que se prolongaron durante meses bajo la dirección de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Elche, permitieron a los agentes seguir el rastro de una estructura criminal perfectamente jerarquizada y especializada.
Una fachada marinera para ocultar el alijo
Según los detalles aportados por el instituto armado, el operativo dio un paso decisivo cuando los investigadores detectaron maniobras sospechosas en alta mar que culminaron con la llegada del pesquero al puerto alicantino.
Durante las labores de vigilancia, los agentes constataron que la red contaba con un estricto reparto de tareas: mientras unos miembros operaban en el mar para la recepción y el transporte de la mercancía ilícita, otros prestaban cobertura logística desde tierra. Incluso se detectó la presencia de individuos apostados en las inmediaciones de los pantalanes con funciones de contravigilancia para alertar de la presencia policial.
Una vez que la embarcación atracó en el muelle, efectivos del Servicio Marítimo Provincial y de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Comandancia de Alicante procedieron al abordaje y registro del pesquero.
En la bodega y zonas de carga, ocultos a simple vista, los agentes localizaron diez grandes recipientes camuflados con redes de pesca. En su interior había un total de 40 fardos de arpillera que contenían la droga, arrojando un peso total de 1.184 kilogramos de cocaína.
Fases de la operación y situación judicial
La explotación de la operación se estructuró en varias fases. En una primera intervención se detuvo a tres personas y se llevaron a cabo dos registros domiciliarios —en un piso de Elche y en un chalet de Santa Pola—, donde los agentes se incautaron de una embarcación, un vehículo y una motocicleta.
Posteriormente, la explotación de los datos recabados condujo a una segunda fase con el arresto de otras siete personas y la investigación formal de un undécimo implicado.
Los diez detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente en Elche. Tras tomarles declaración, el juez instructor ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para cuatro de los arrestados, mientras continúa el procedimiento judicial para esclarecer el alcance total de la red de blanqueo y distribución vinculada al alijo.















