La Policía Local interceptó el vehículo tras detectar una conducción errática. Portaban cocaína, cristal, éxtasis, tusi y ketamina, y ambos dieron positivo en varios estupefacientes
Una noche de riesgo en las calles de Valencia
Valencia vuelve a ser escenario de un suceso preocupante vinculado al consumo y tráfico de drogas. Dos jóvenes, de 20 y 26 años, fueron detenidos esta semana por la Policía Local tras ser sorprendidos conduciendo bajo los efectos de múltiples sustancias estupefacientes y con un amplio surtido de drogas en el interior del vehículo.
El coche fue interceptado en una céntrica calle de la ciudad tras una maniobra extraña que alertó a una patrulla. Según fuentes policiales, el conductor presentaba síntomas evidentes de estar bajo la influencia de sustancias, por lo que se procedió a realizar un control de drogas. El resultado fue positivo en varias de ellas.
Un “cocktail” ilegal en plena circulación
Durante el registro del vehículo, los agentes encontraron diversas dosis de cocaína, metanfetamina (cristal), éxtasis, tusi (conocida como “cocaína rosa”) y ketamina. El hallazgo, por la variedad y la cantidad, hizo sospechar a los agentes de una posible intención de distribución o participación en una red de menudeo, algo que ahora investiga la Policía Nacional.
Ambos detenidos, que carecían de antecedentes relevantes, quedaron bajo custodia a la espera de pasar a disposición judicial. Se les imputan delitos contra la seguridad vial, conducción bajo los efectos de drogas y tenencia ilícita de estupefacientes.
Conducción temeraria y riesgo público
El suceso no es solo un caso aislado de consumo personal, sino un ejemplo más del creciente problema de la conducción bajo los efectos de las drogas en entornos urbanos. Según datos del propio Ayuntamiento de Valencia, en el último año se han disparado los positivos en controles de estupefacientes, especialmente durante las noches de fin de semana.
Desde la Policía Local se insiste en que este tipo de comportamientos no solo suponen un riesgo para quienes los cometen, sino para toda la ciudadanía. “Conducir bajo el efecto de cinco drogas no es solo una temeridad. Es una bomba rodante”, declararon fuentes del cuerpo.
El tusi, una droga en auge
Uno de los elementos que más ha llamado la atención del caso es la presencia de tusi, una sustancia cada vez más detectada en fiestas privadas y ambientes nocturnos. Conocida popularmente como “cocaína rosa”, el tusi no es una droga pura, sino una mezcla sintética altamente adictiva que puede contener desde ketamina hasta MDMA y cafeína.
Su consumo ha crecido entre jóvenes de entre 18 y 30 años, y las autoridades ya alertan de sus graves consecuencias neurológicas y psiquiátricas. Además, su presentación atractiva —color rosa, formato de polvo fino— la convierte en una sustancia especialmente peligrosa en entornos festivos donde se banaliza su uso.
Más controles y campañas de concienciación
Desde el área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento se ha anunciado un refuerzo en los controles de drogas durante los fines de semana, así como una campaña específica para concienciar sobre los peligros de la conducción bajo su influencia.
La concejalía también planea impulsar acciones educativas en institutos y universidades, en colaboración con entidades especializadas en prevención de adicciones. “La mejor forma de frenar estos casos es combinar sanción y pedagogía”, afirman.
¿Una tendencia preocupante?
Los cuerpos de seguridad coinciden en que Valencia, como otras grandes ciudades, está viendo crecer el consumo de drogas sintéticas entre los jóvenes, muchas veces asociadas a contextos de ocio nocturno y fiestas clandestinas. Este caso, en particular, muestra un patrón inquietante: acceso fácil a drogas, consumo simultáneo y banalización del riesgo.
Expertos en salud mental también alertan de que, tras la pandemia y fenómenos como la DANA del 29-O, se ha disparado la ansiedad y la desconexión social en sectores juveniles. En este contexto, las drogas se presentan como un escape inmediato que puede acabar en tragedia.
Conclusión: entre la alerta y la prevención
El caso de estos dos jóvenes detenidos en Valencia es un ejemplo claro de los riesgos que aún persisten en nuestras calles. La mezcla de conducción temeraria y drogas es letal. Pero también es una llamada a la acción para autoridades, familias, educadores y medios.
¿Qué más podemos hacer como sociedad para evitar que conducir con cinco drogas en el cuerpo se convierta en “una noche más”?