La trabajadora penitenciaria ha sufrido contusiones en cuello, pecho y pierna tras ser atacada por una interna de alta peligrosidad durante el reparto de la cena
Valencia, 30 de junio de 2025
Una funcionaria de prisiones ha resultado herida de gravedad tras ser violentamente agredida por una interna considerada de alta peligrosidad en el módulo 20 de la cárcel de Picassent (Valencia). Los hechos ocurrieron el pasado sábado 28 de junio, durante el reparto de la cena en la Unidad de Preventivos del centro penitenciario, según ha denunciado el sindicato ACAIP-UGT.
La interna, con antecedentes por múltiples incidentes violentos, atacó por sorpresa a la trabajadora mientras esta intentaba cerrar la puerta de la celda. La agarró del cuello, la introdujo a la fuerza dentro del habitáculo y la golpeó brutalmente mientras le gritaba: “Hija de puta, te tengo que matar”.
Lesiones graves y amenazas reiteradas
La intervención de otras funcionarias permitió reducir a la agresora, evitando consecuencias aún más graves. La trabajadora atacada fue trasladada a un centro hospitalario con contusiones en cuello, pecho y pierna, y fue inmovilizada con collarín cervical debido a una contractura. Los médicos le han prescrito una baja laboral de varias semanas.
Desde ACAIP-UGT han denunciado que la reclusa autora de la agresión ya había protagonizado otros episodios violentos contra el personal penitenciario. Tras el ataque, la misma interna amenazó a las compañeras de la víctima con la frase: “Lo que le hice ayer a vuestra compañera no es nada comparado con lo que os voy a hacer a vosotras”.
Denuncian deficiencias de seguridad y política de “buenismo”
El sindicato califica la situación de “insostenible”, y advierte sobre las graves deficiencias estructurales de seguridad en módulos como el 20, donde se encuentran reclusas con perfiles conflictivos.
Además, ACAIP-UGT ha denunciado un aumento alarmante de las agresiones al personal penitenciario en los últimos meses, que achacan a lo que califican como una “política buenista” en la gestión de los centros. En concreto, señalan a la Dirección General de Ejecución Penal y Reinserción Social, dirigida por Miguel Ángel Vicente Cuenca, como responsable del deterioro del clima laboral y del aumento de los riesgos para los trabajadores.