El requerimiento se produce tras detectar deficiencias preventivas tras la DANA del 29 de octubre
Valencia, 10 de julio de 2025 – La Inspección de Trabajo ha emitido un requerimiento formal a Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) para que revise y subsane deficiencias detectadas en materia de prevención de riesgos laborales, especialmente en lo relativo a situaciones de emergencia provocadas por fenómenos meteorológicos adversos, como el ocurrido durante la DANA (depresión aislada en niveles altos) del pasado 29 de octubre de 2024.
El requerimiento, de carácter administrativo pero de obligado cumplimiento, exige a la entidad pública que actualice sus protocolos de seguridad y sus planes de actuación ante emergencias para garantizar la integridad psicofísica de los trabajadores, tanto en estaciones como en dependencias operativas y de mantenimiento.
Falta de protocolos específicos
Según la resolución de la Inspección, los documentos actuales de FGV no contemplan con suficiente precisión los procedimientos a seguir ante episodios meteorológicos extremos. La carencia de protocolos detallados sobre cómo actuar ante lluvias torrenciales, inundaciones o vientos fuertes supone, a juicio del organismo, una «deficiencia constatada en materia preventiva».
El requerimiento reclama la revisión completa de los planes de emergencia existentes, así como la incorporación de nuevos procedimientos adaptados a riesgos climáticos cada vez más frecuentes en la Comunitat Valenciana, en especial tras el impacto de la DANA que afectó gravemente al área metropolitana de Valencia el pasado otoño.
Reacción tras las denuncias
La actuación de la Inspección de Trabajo se ha producido tras las denuncias presentadas por representantes sindicales, que advirtieron de la falta de instrucciones claras durante el episodio del 29 de octubre, en el que varios trabajadores se vieron expuestos a situaciones de riesgo por acumulaciones de agua, cortes eléctricos o falta de comunicación.
Algunos sindicatos ya habían alertado previamente de la ausencia de simulacros adaptados a eventos meteorológicos extremos, así como de zonas de trabajo que carecen de condiciones seguras ante emergencias, especialmente en entornos subterráneos.
Exigencias para el futuro
El requerimiento administrativo exige a FGV que adapte sus planes de prevención incorporando:
- Evaluaciones de riesgo específicas para fenómenos como DANAs, tormentas o temperaturas extremas.
- Protocolos detallados de evacuación y cierre temporal de instalaciones.
- Formación periódica del personal sobre medidas de autoprotección en estos escenarios.
- Mejora de los sistemas de comunicación interna en situaciones de emergencia.
Además, la Inspección recuerda que los riesgos climáticos deben considerarse dentro de la evaluación general de riesgos laborales, en consonancia con las directrices de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo y con el incremento de fenómenos extremos ligados al cambio climático.
Posición de FGV
Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana ha reconocido haber recibido el requerimiento y ha asegurado que se encuentra analizando el contenido del mismo para proceder a su cumplimiento en los plazos establecidos.
Fuentes de la entidad han manifestado su “compromiso con la seguridad de la plantilla” y han añadido que el área de prevención de riesgos ya trabaja en la revisión integral de sus planes de emergencia. No obstante, han recordado que durante la DANA del pasado octubre “se actuó con criterios de prudencia” y que no se registraron daños personales graves.
Contexto climático y responsabilidad institucional
La Comunitat Valenciana ha experimentado en los últimos años un aumento significativo de episodios meteorológicos extremos, lo que ha llevado a diferentes administraciones a revisar sus protocolos de protección civil. En el caso de FGV, al tratarse de un operador público que gestiona tanto el Metrovalencia como el TRAM de Alicante, las condiciones de trabajo del personal están sometidas a altos estándares normativos en prevención de riesgos laborales.
Este nuevo requerimiento de la Inspección refuerza la necesidad de que los organismos públicos adapten sus estructuras organizativas a los nuevos retos climáticos, garantizando la seguridad tanto de trabajadores como de usuarios del transporte.