Cada día miles de personas en peligro y la seguridad vial parece no ser prioridad municipal para Catalá
Valencia no tiene nada que envidiar a los atardeceres de islas griegas o de Mallorca, tenemos nuestro propio mirador donde contemplar la belleza del atardecer.
El mirador del embarcadero de la Gola de Pujol
Este mirador al lago de la Albufera permite contemplar su extensión y es punto de partida de embarcaciones y punto donde observar este atardecer mientras el sol se pone sobre las montañas del horizonte y refleja en el lago sus últimos rayos del día.
El problema es que a las experiencias de contemplarlo sobre una embarcación en el interior del lago con una copa de vino valenciano se unen cada día miles de turistas y valencianos a la búsqueda de la foto, de la experiencia, que colapsan a diario este punto de la carretera que se ha convertido en un infierno entre una hora antes y una hora después de la puesta de sol.
Los problemas que acarrea el turismo masivo en este punto
Este punto puede llegar en verano como está sucediendo este mes de julio y agosto a acumular más de 200 vehículos, si bien el aparcamiento del propio mirados está regulado como máximo 1 hora. Tiene capacidad para 11 plazas y una de personas con movilidad reducida.
El resto del aparcamiento se sitúa cruzando el puente a la izquierda dirección el lago artificial, donde en el acceso pueden colocarse más de 200 vehículos a lo largo de unos 200 metros de calzada de doble sentido.
El problema de acceder al aparcamiento para muchos
La mayoría de vehículos proceden de Valencia, con lo que para acceder a este parking han de seguir su camino dirección sur cerca de 1 kilómetro hasta la rotonda de acceso al Palmar y luego deshacer otro kilómetro su marcha, con lo que han de realizar dos kilómetros de marcha para acceder al aparcamiento.
Las autoridades cerraron el giro a la izquierda por los problemas de tráfico que ocasionaba, y ahora se ha de hacer esta marcha de 2 kilómetros para acceder. Pero son muchos los que deciden dejar el coche con los intermitentes de emergencias en el borde de la calzada, obstaculizando el paso.
Los peatones lo invaden todo: cientos de infracciones diarias a la seguridad vial
Los peatones lo invaden todo, da igual el paso de peatones, deciden cruzar casi por cualquier lado, lleven bebes, perros, carros de bebés o patinetes, cruzan entre los coches, creando un peligro constante de atropello.
El paso de peatones está en ámbar, sin regulación verde/rojo, con lo que durante un par de horas el paso de peatones es continuo y se generan colas de más de 1 kilómetro por sentido de circulación de esta carretera que sólo posee un carril por sentido.
«Se tarda en cruzar este tramo de 1 kilómetro entre 20 y 30 minutos cada día e intentamos evitar las horas cercanas a la puesta de sol»
Retrata una usuaria que durante la época estival está en su apartamento de la playa de segunda residencia.
¿Y la policia local?. ¿Dónde queda la seguridad vial?
Pues directamente no está casi nunca, la escasez de agentes hace que a pesar del peligro constante en un tramo que concentra miles de peatones y de vehículos y cientos de infracciones y situaciones de peligro, el Ayuntamiento decida que no es procedente el estar de forma permanente unos agentes para controlar y hacer cumplir la seguridad vial por el bien de todos.
Este redactor se ha encontrado tras la puesta de sol una familia caminando por el arcén de un metro con el niño en patinete eléctrico ( por la carretera sin casco), los padres con su perro, y otros hijos caminando… lo hacen en el sentido de la marcha de los coches por lo que los vehículos se les acercan por la espalda no pudiendo advertir del peligro.
¿Qué hace el Ayuntamiento?
Este medio se ha puesto en contacto con fuentes municipales que aseguran ser conocedoras de la problemática, pero no se ha actuado y se señala a Movilidad, al concejal de movilidad que a su vez lleva la Policía Local de Valencia.
Y para los que deciden ir en transporte público, la parada a rebosar… Más de 100 personas esperan al autobús tras la puesta de sol.
Un servicio de EMT de buses lanzadera directos de Valencia a este mirador ahorraría muchos problemas. Se podría poner en marcha cada día dos horas antes de la puesta de sol y hasta una hora después.
Pero el autobús que viene desde El Perelló o desde el Palmar cuando llega a este punto, a pesar de ser autobuses dobles ya va lleno, con lo que muchos de los pasajeros han de esperar otros 20 minutos al paso del siguiente vehículo de la EMT.
Poco o nada hacen las autoridades municipales para resolver este problema para la seguridad vial cada tarde, por no poner medios no ponen ni agentes que regulen este lugar y vigilen nos e comentan cientos de infracciones a diario.
Parece que no es prioridad de este Ayuntamiento la seguridad vial de las cientos quizá miles de personas que cada día se acercan a este lugar,tan bello y tan abandonado por las autoridades.
Un punto negro que no es prioritario para el Ayuntamiento y que no tiene voluntad de poner solución alguna según parece.
Uno de los problemas de los que el anterior consistorio y el actual coinciden: miran hacia otro lado y se hacen «los ignorantes» cuando se les pregunta oficialmente.
Parece que todo ha cambiado en el Ayuntamiento ( políticamente) para que al final nada cambie (mismas acciones).
Aunque parezca mentira esta afirmación está de rabiosa actualidad y es más certera que nunca, los mimos problemas sin resolver y las mismas formas, y de paso matar al mensajero, pero eso no acabará con los problemas…