VALENCIA – Una combinación explosiva de temperaturas extremas y tormentas eléctricas ha puesto en jaque a la provincia de Valencia durante la jornada de hoy. El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia ha reportado un día especialmente crítico, habiéndose movilizado para atender un total de 25 avisos por incendios hasta las 20:00 horas, en un contexto de alerta máxima por la ola de calor que azota a la Comunitat Valenciana.
Rayos e incendios forestales en el interior
La mayor preocupación de la jornada se centró en el interior de la provincia, donde las tormentas secas y el impacto de rayos originaron dos incendios forestales de especial peligro: el #IFYesa (en el término municipal de Yesa) y el #IFChera (en Chera).
A pesar de la simultaneidad de los avisos y la complejidad del terreno, la rápida y coordinada intervención de los efectivos terrestres y aéreos de los @BombersValencia permitió perimetrar y extinguir ambos focos antes de que las llamas tomaran mayores dimensiones o amenazaran zonas habitadas.
Vegetación y campos abandonados: el principal foco de ignición
Al margen de los dos incidentes provocados por causas naturales, el grueso de las intervenciones de los bomberos —un total de 23 avisos— ha correspondido a incendios de vegetación, matorrales y campos perdidos o abandonados en diversos puntos de la geografía valenciana.
Las autoridades reiteran que el estado de sequedad extrema del suelo, sumado a las temperaturas que en algunas comarcas han rozado los 40 grados, convierte cualquier chispa en un potencial peligro. El abandono de parcelas agrícolas actúa, además, como un combustible perfecto para la rápida propagación del fuego.
Llamamiento a la prudencia: Desde los servicios de emergencias se insiste en pedir la máxima colaboración ciudadana. Se recuerda la prohibición absoluta de realizar quemas agrícolas o cualquier tipo de fuego en zonas boscosas o colindantes, y se insta a notificar de inmediato cualquier columna de humo sospechosa a través del teléfono 112.
Las próximas horas seguirán siendo de «riesgo extremo» debido a que la ola de calor no dará tregua, por lo que los parques de bomberos de toda la provincia se mantienen en estado de alerta y con los niveles de guardia reforzados.





