VALÉNCIA | Dos años después de que las llamas devoraran en apenas una hora el complejo residencial de la calle Rafael Alberti, el barrio de Campanar ha vuelto a fundirse en un abrazo de silencio. Este domingo, 22 de febrero de 2026, la Asociación de Propietarios Afectados por el Incendio de Campanar (Aproicam) ha liderado un emotivo homenaje frente a una estructura que ya no luce el negro del hollín, sino la lona y el andamiaje de la esperanza.
Un homenaje a los que ya no están
El acto, que comenzó a las 12:00 horas en el parque adyacente al edificio, estuvo marcado por la solemnidad. Bajo los acordes de un violín y un violonchelo, los asistentes depositaron diez flores blancas, una por cada víctima mortal de aquel fatídico jueves de 2024.
«No son cifras, son nombres, rostros y recuerdos», subrayó Enrique Salvador, presidente de Aproicam, en un discurso que puso el foco en la resiliencia de las 138 familias afectadas. Al acto asistieron autoridades como la alcaldesa María José Catalá y la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, en una muestra de unidad institucional que los vecinos consideran «vital» para no caer en el olvido. Así como diversos concejales del equipo de gobierno municipal.
De «esqueleto negro» a hogar: La cuenta atrás para 2026
A diferencia del primer aniversario, este segundo encuentro ha estado impregnado de un optimismo tangible. Las obras de rehabilitación integral, iniciadas en julio de 2025 bajo la ejecución de Dragados S.A., avanzan según lo previsto:
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Nueva piel ignífuga: El edificio contará con una fachada de cerámica y lana de roca, eliminando cualquier rastro de los materiales combustibles que facilitaron la tragedia.
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Eficiencia energética: La reconstrucción incluye aerotermia y placas fotovoltaicas, transformando el complejo en un referente de sostenibilidad.
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Fecha de entrega: Los propietarios mantienen la esperanza de recibir las llaves para finales de este 2026. «Ojalá podamos celebrar la próxima Navidad en casa», comentaban algunos vecinos durante el acto.
Reivindicaciones políticas y judiciales
Pese al avance de las obras, el ambiente no estuvo exento de reivindicación. La alcaldesa de Valéncia aprovechó la conmemoración para instar de nuevo al Gobierno central a modificar el Código Técnico de la Edificación, con el fin de prohibir en toda España los materiales que convirtieron el bloque de Campanar en una tea en cuestión de minutos.
Por su parte, los afectados siguen conviviendo con la dualidad de pagar hipotecas y alquileres simultáneamente, aunque las ayudas públicas han permitido a muchos sobrellevar esta situación hasta que la reconstrucción sea total.
«Perdimos la seguridad de lo cotidiano, pero hoy afirmamos con orgullo que seguimos adelante» > — Enrique Salvador, Presidente de Aproicam.


















