La profundización de un ciclón extratropical con una presión de 960 hPa marca el inicio de un cambio radical de tiempo. Una irrupción de aire polar marítimo y el desplome del índice NAO traerán lluvias generalizadas, nieve y frío a partir del jueves.
Por: Redacción Meteorológica
El Atlántico Norte ha vuelto a despertar con una virulencia que recuerda a los grandes eventos climáticos de la temporada. Todas las miradas de los meteorólogos están puestas hoy en un punto concreto: el sur de Groenlandia. Allí, un ciclón extratropical de dimensiones extraordinarias se está profundizando hasta alcanzar los 960 hPa, una presión tan baja que lo convierte en una «bomba meteorológica» capaz de condicionar el clima de todo el continente europeo.
Las imágenes de satélite que llegan desde el norte son, sencillamente, espectaculares. La estructura nubosa, que guarda un asombroso parecido con la reciente borrasca Goretti, muestra la formación de un sistema de baja presión masivo que ya ha comenzado su desplazamiento hacia el este. Aunque el núcleo de este «monstruo» no cruzará la Península Ibérica, su influencia será el motor de un cambio de tiempo que pondrá fin a cualquier rastro de estabilidad en España.
La llave del cambio: El desplome de la NAO
Para entender por qué este sistema es tan relevante, hay que mirar más allá de la lluvia. Los expertos vigilan con atención el índice NAO (Oscilación del Atlántico Norte). Según los modelos de predicción, este indicador podría volver a valores negativos en los próximos días. En términos sencillos, esto significa que el «muro» de altas presiones que suele proteger a España se debilita, abriendo las puertas a que las borrascas y los descuelgues de aire frío desciendan a latitudes mucho más bajas de lo habitual.
Este escenario garantiza que el tiempo en España esté lejos de estabilizarse. No estamos ante un frente pasajero, sino ante la configuración de un pasillo de inestabilidad que afectará de forma inminente a Galicia y que, posteriormente, se extenderá a la vertiente mediterránea y Baleares.
Un fin de semana de aire polar y «bajas satélite»
La evolución meteorológica prevista para las próximas 72 horas es compleja. La depresión de Groenlandia funcionará como una «nave nodriza» que irá enviando frentes y pequeñas borrascas satélite hacia nuestras latitudes.
A partir del viernes, una profunda vaguada en altura (una elongación de bajas presiones y aire frío) se situará sobre la Península. Esto abrirá el grifo a una advección de aire polar marítimo. Se trata de una masa de aire húmeda y muy fría que provocará un descenso térmico generalizado, devolviendo a los termómetros valores puramente invernales.
La situación se complicará aún más por la formación de centros de baja presión secundarios. Los modelos europeos apuntan a la posible génesis de dos borrascas: una en el Golfo de Cádiz y otra en el entorno del Mediterráneo. Esta «pinza» de bajas presiones hace que la precisión local sea difícil, pero asegura que el paraguas será el accesorio imprescindible en casi todo el país.
Cronología de la inestabilidad: Los tres momentos clave
La Agencia y los principales centros de predicción diferencian tres fases críticas en este episodio:
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Jueves (El preludio): Durante la segunda mitad del día, el frente frío asociado a la vaguada principal impactará contra la fachada atlántica. Las lluvias serán abundantes en Galicia, la meseta norte y el Sistema Central, extendiéndose con fuerza hacia Extremadura, Madrid y el oeste de Andalucía. En el este, el frente llegará más desgastado, pero servirá de aviso para lo que vendrá después.
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Viernes (La irrupción polar): Con la entrada del flujo del noroeste, el desplome de las temperaturas será evidente. Se esperan tormentas y granizadas ocasionales. La cota de nieve bajará significativamente en la Cordillera Cantábrica y el Sistema Central, tiñendo de blanco las cumbres de forma generosa.
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Sábado y Domingo (El rugido del Mediterráneo): El aire frío en niveles medios de la troposfera interactuará con las aguas más cálidas del Mediterráneo y el Atlántico sur. Esto activará precipitaciones intensas en Cataluña y el área del Estrecho. Mención especial merece el Pirineo, donde los modelos apuestan por una nevada que podría ser histórica para estas fechas.
Acumulados de agua y nieve: ¿Dónde lloverá más?
Aunque los detalles finales dependerán del movimiento exacto de las bajas presiones, los mapas de acumulados ya muestran zonas «en rojo». Se esperan registros superiores a los 50 l/m² en el litoral oeste de Galicia, el Sistema Central, el área del Estrecho y diversos puntos de Cataluña y los Pirineos.
Este carrusel de borrascas no solo traerá la necesaria lluvia para los embalses, sino también una situación de mala mar y vientos fuertes en las zonas costeras. El Mediterráneo, que ha mostrado cierta calma en las últimas semanas, podría «rugir» con fuerza a partir del domingo, complicando la navegación y la situación en las playas.
En definitiva, España entra en una fase de inestabilidad profunda impulsada por los gigantes del Atlántico. La recomendación es clara: extremar la precaución en carretera y permanecer atentos a las actualizaciones de los avisos meteorológicos, ya que la posición de las bajas presiones finales determinará si este fin de semana será simplemente lluvioso o auténticamente extremo.
















