VALÉNCIA | 19/02/2026 – La fisonomía del frente marítimo de Valéncia se encuentra en el centro de un intenso debate urbanístico y social. La Federació d’Associacions Veïnals de Valéncia (FAAVV), en representación de los barrios del Marítim, ha dado un paso decisivo al entregar a la Alcaldía y a los grupos de la oposición un documento de ocho páginas que fundamenta el rechazo ciudadano a la construcción del hotel «Baluarte de la Marina», un rascacielos proyectado con 108 metros de altura y 30 plantas.
La propuesta vecinal insta al Ayuntamiento a aprobar por unanimidad el mantenimiento de la titularidad municipal de la parcela A-08-2. El movimiento vecinal sostiene que la devolución de estos suelos a la Autoridad Portuaria de Valéncia (APV) —paso previo necesario para la construcción del hotel privado— supondría una «renuncia injustificada» a un patrimonio que pertenece a la ciudadanía.
Un pulso político, no legal
Uno de los puntos clave del documento remitido a PP, Compromís y PSOE es la desmitificación de las trabas legales. Según la FAAVV, el uso hotelero de la parcela nunca fue una condición sine qua non de la cesión de los terrenos, sino una «decisión política adoptada en un contexto excepcional».
Basándose en informes de la Secretaría Municipal y de la Abogacía del Estado emitidos en 2022, los vecinos argumentan que no existe una obligación legal de devolver el suelo. «El actual equipo de Gobierno no devuelve el suelo porque sea ilegal mantenerlo, sino para poder ejecutar un proyecto privado que no sería posible bajo control municipal», denuncian desde la Federación. Según el colectivo, mantener el plan actual obligaría a vaciar de contenido el fin de utilidad pública que justificó la cesión original de los terrenos a la ciudad.
El riesgo de un «precedente grave»
Para los vecinos, esta operación trasciende la construcción de un edificio; se trata de una quiebra en el modelo de integración puerto-ciudad. La FAAVV advierte que permitir que la Autoridad Portuaria recupere suelos urbanos para promover usos lucrativos privados, una vez que estos ya se han integrado en la trama de la ciudad, sienta un «precedente extremadamente grave».
«Constituiría una pérdida irreparable para los vecinos y una decisión contraria al interés general de los barrios del entorno«, afirma el documento. Por ello, la propuesta vecinal solicita formalmente la modificación puntual del Plan Especial de la Marina para eliminar el uso hotelero como uso principal, redefiniendo el espacio bajo criterios de utilidad social y apertura real de la ciudad al mar.
Participación y paisaje
La propuesta concluye exigiendo que cualquier actuación en la zona respete el «paisaje cultural portuario» y la silueta histórica del frente marítimo, elementos que se verían alterados por la irrupción de una torre de 30 alturas. El movimiento vecinal reclama que el futuro de la Dársena Interior se decida bajo control municipal y con procesos de participación ciudadana, evitando lo que califican como una «privatización encubierta».
Ahora, la pelota está en el tejado del consistorio. La FAAVV espera que el Ayuntamiento traslade esta oposición a la Generalitat y a la Autoridad Portuaria, blindando así el uso público de uno de los espacios más emblemáticos de la Valéncia del siglo XXI.















