VALÉNCIA | 09/04/2026
El pulso por la participación ciudadana en Valéncia se intensifica. La Federació d’Associacions Veïnals de Valéncia (FAAVV) ha instado formalmente al Ayuntamiento de la capital a convocar de manera inmediata el Consejo Social de la Ciudad. La entidad vecinal considera inaceptable que los grandes proyectos estratégicos que definirán la fisonomía y la convivencia de la urbe en las próximas décadas se estén gestionando sin activar este foro de diálogo y deliberación.
Un imperativo legal y democrático
El Consejo Social no es solo una recomendación de buenas prácticas; es un órgano colegiado permanente de carácter consultivo creado al amparo de la Ley de Bases de Régimen Local. Según subraya la FAAVV, el Reglamento de Transparencia y Participación Ciudadana vigente es tajante: el Consejo debe celebrar sesiones ordinarias al menos una vez al semestre.
Dada la magnitud de los desafíos que Valéncia tiene actualmente sobre la mesa, el movimiento vecinal califica de «urgencia» que el Gobierno municipal active este mecanismo de escucha, ya sea mediante una convocatoria ordinaria o extraordinaria. La falta de reuniones no solo contraviene la normativa, sino que, a juicio de la Federación, debilita la calidad democrática de la gestión municipal.
Los «puntos calientes» de la agenda urbana
La FAAVV ha puesto el foco en una serie de proyectos de calado estratégico que, por su impacto social y económico, no pueden decidirse a puerta cerrada. Entre las cuestiones que la entidad exige debatir en el seno del Consejo Social destacan:
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Sostenibilidad y Movilidad: La implementación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), un reto normativo y medioambiental que afecta directamente al día a día de miles de conductores y residentes.
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Modelo de Ciudad: El debate sobre el modelo turístico y la crisis de la vivienda, dos caras de una misma moneda que están transformando los barrios históricos y tensionando el mercado inmobiliario de Valéncia.
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Grandes Infraestructuras: El desarrollo del Corredor Verde, el futuro del nuevo estadio de Mestalla y la posterior explotación de la parcela del actual campo de fútbol, así como la edificación proyectada en la zona de La Marina.
«Son cuestiones que transformarán la ciudad para las próximas décadas. No se pueden gestionar de espaldas al tejido asociativo y a las organizaciones sociales, económicas y profesionales que forman parte del Consejo», han señalado desde la Federación.
Coherencia política tras el último Pleno
La reclamación de los vecinos llega en un momento de especial sensibilidad política. La FAAVV ha recordado la contradicción vivida en el último Pleno municipal. Tras unas polémicas declaraciones del concejal de Grandes Proyectos, el propio Gobierno local tuvo que presentar una moción para corregir dicha postura y poner en valor públicamente la labor del movimiento vecinal.
Para la Federación, las palabras de reconocimiento deben traducirse en hechos concretos. «Si el Ejecutivo municipal realmente valora la participación ciudadana, el paso lógico y coherente es convocar el Consejo Social», afirman. La entidad entiende que este órgano es el cauce legítimo para que la voz de los vecinos y vecinas sea escuchada antes de que las decisiones sean irreversibles.
Un espacio para la deliberación
El Consejo Social de Valéncia está diseñado para funcionar en régimen de Asamblea, integrando a diversos actores del espectro civil. Su parálisis actual supone, según los representantes vecinales, un bloqueo a la transparencia institucional. La FAAVV concluye advirtiendo que el estado general de la participación ciudadana en el municipio depende de la voluntad política para abrir las instituciones a quienes habitan la ciudad.
En un contexto donde Valéncia afronta transformaciones urbanísticas y sociales sin precedentes, el Consejo Social se reivindica no como un mero trámite administrativo, sino como la última frontera del diálogo entre la administración y la ciudadanía.
















