Las fuertes lluvias obligan al corte de vías clave como la CV-603 hacia Tavernes de la Valldigna y a la paralización del servicio de trenes de Renfe y autobuses urbanos.
CULLERA. — El municipio de Cullera se encuentra paralizado como consecuencia de un intenso episodio de precipitaciones que ha provocado severas acumulaciones de agua en diversos puntos del término municipal. Ante el riesgo vial y operativo, el Ayuntamiento y las autoridades competentes han adoptado medidas drásticas de seguridad, suspendiendo las clases, cerrando instalaciones públicas y paralizando los servicios de transporte.
Entre los principales viales afectados destaca la carretera CV-603, en el tramo que conecta Cullera con Tavernes de la Valldigna, la cual permanece intransitable. Asimismo, la red de caminos rurales y accesos secundarios se ha visto gravemente impactada por el embolsamiento de agua, manteniéndose cortados al tráfico el Camí del Molí Cremat, el Camí del Ràfol y el Camí de la Coma.
Transporte público paralizado y edificios cerrados
La movilidad ha quedado completamente condicionada en toda la zona. En el ámbito local, la concejalía de Movilidad ha anunciado la suspensión del servicio de autobús urbano hasta que las condiciones meteorológicas y el estado de la calzada garanticen una circulación segura.
A esta medida se suma la interrupción generalizada del transporte ferroviario: el servicio de trenes de Renfe permanece suspendido de momento, dejando sin conexión de Cercanías a los vecinos de la comarca.
Por otro lado, con el fin de extremar la precaución y minimizar desplazamientos, todos los edificios públicos de Cullera permanecerán cerrados durante la jornada de hoy, medida que incluye la suspensión total de las clases en los centros educativos del municipio.
Las autoridades locales solicitan a la ciudadanía evitar desplazamientos innecesarios, respetar la señalización de corte en los caminos anegados y permanecer atentos a las actualizaciones de los canales oficiales y de emergencias.



