MIRAMAR. – El litoral valenciano no espera a la primavera. En un movimiento estratégico para garantizar la salud de los ecosistemas costeros y la seguridad de los ciudadanos, la Diputación de Valencia ha puesto en marcha su campaña de limpieza de playas este mes de enero, adelantando dos meses el calendario habitual. La medida responde a una necesidad urgente: retirar las toneladas de cañas y restos orgánicos que los recientes temporales y las secuelas de la DANA han depositado sobre la arena.
Tecnología contra la erosión
La gran novedad de esta campaña es la incorporación de dos rastrilladoras de última generación, adquiridas a través del área de Turismo. Estos equipos no son máquinas convencionales; han sido diseñados específicamente para operar en condiciones de alta humedad, especialmente en la línea de la orilla, donde la acumulación de residuos es crítica.
A diferencia de los sistemas tradicionales, que a menudo retiran grandes cantidades de arena junto con los residuos, estas rastrilladoras permiten desapelmazar y oxigenar el suelo sin apenas pérdida de sedimento. Según explicó el diputado de Turismo, Pedro Cuesta, esta tecnología «mejora la calidad del suelo y minimiza los efectos nocivos de la contaminación, potenciando la prevención y la salud de las personas«. Además, su bajo mantenimiento las hace ideales para un entorno tan corrosivo como el salitre marino.
Un plan de choque por fases
El operativo no actuará de forma uniforme, sino que priorizará las zonas más castigadas. Avelino Mascarell informó que las primeras semanas de enero se centrarán en las playas del sur, las más afectadas por los arrastres de los barrancos tras la DANA de 2024 y los temporales de este invierno. A finales de febrero, las máquinas se trasladarán a las playas del norte, manteniendo un servicio constante hasta la segunda quincena de octubre.
El desafío de los barrancos y la financiación europea
Durante el acto, Mompó no dudó en lanzar un mensaje reivindicativo hacia la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), instándola a dedicar más recursos a la limpieza de los cauces. «Los problemas de falta de conservación en los barrancos siempre terminan en nuestro litoral. Si no se actúa en el origen, la limpieza en la playa es solo un parche ante un problema recurrente«, sentenció.
Este despliegue ha sido posible gracias a una sólida base financiera. La adquisición de la nueva maquinaria se enmarca en las Actuaciones de Cohesión entre Destinos (ACD), financiadas con cerca de seis millones de euros procedentes de los fondos Next Generation de la Unión Europea. Este presupuesto forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, cuyo objetivo es modernizar el sector turístico español bajo criterios de sostenibilidad y digitalización.
Compromiso medioambiental
Más allá de la estética, la campaña tiene un trasfondo ecológico profundo. La limpieza mecánica, cuando se realiza con la precisión de la nueva maquinaria, ayuda a preservar la biodiversidad del arenal. Al evitar la compactación de la arena, se facilita la vida de la flora y fauna local, manteniendo el equilibrio natural de un ecosistema que sufre una presión constante por el cambio climático.
Con este adelanto de la campaña y la inversión en tecnología verde, la Diputación de Valencia busca posicionar a la provincia como un referente en gestión costera, demostrando que la eficiencia técnica y la protección del medio ambiente pueden, y deben, ir de la mano.





