CARACAS — En lo que ya se califica como la peor catástrofe natural en la historia reciente de Venezuela, dos masivos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el norte y la región caribeña del país con apenas 39 segundos de diferencia. El fenómeno, descrito por sismólogos internacionales como un «doblete sísmico», desencadenó alertas de tsunami en toda la fachada caribeña, sumió en el caos a la capital y ha dejado, según los primeros balances oficiales de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, al menos 32 fallecidos y más de 700 heridos, una cifra que las agencias internacionales temen que aumente de forma dramática en las próximas horas.
La doble sacudida ocurrió a las 18:05 hora local, colapsando de inmediato las redes de comunicación, el servicio eléctrico nacional y los sistemas de transporte masivo, como el Metro de Caracas. Ante la interrupción de los canales informativos tradicionales y el colapso parcial de la telefonía, la mandataria activó de emergencia un despliegue digital masivo a través de la red social X (antiguo Twitter) y la plataforma VenApp, utilizándolas como el principal canal de contingencia para coordinar los rescates, emitir directrices en tiempo real y frenar las olas de pánico desatadas por la alerta de tsunami.
La Guaira declarada «Zona de Desastre» y Maiquetía inoperativo
El impacto en la infraestructura costera ha sido devastador. En su primera alocución oficial transmitida por Venezolana de Televisión (VTV) —en la que se le vio acompañada por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello— Delcy Rodríguez no titubeó en calificar la situación en el litoral central como catastrófica.
«Podemos decir que el estado La Guaira es una verdadera tragedia y se convierte formalmente en una zona de desastre», afirmó la mandataria.
Decenas de edificios residenciales e instalaciones hoteleras en el borde costero sufrieron colapsos estructurales totales o parciales. Asimismo, el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar, la principal puerta de entrada al país, tuvo que suspender de inmediato todas sus operaciones comerciales debido a daños severos en su infraestructura de pistas y torres de control, obligando a aerolíneas internacionales como Iberia a cancelar de inmediato sus rutas hacia Caracas.
En la capital, el pánico se apoderó de las calles. Sectores como Chacao, Altamira y el centro histórico registraron desplomes de fachadas y agrietamientos severos en autopistas elevados. Los ciudadanos permanecen en plazas y avenidas abiertas ante la constante ocurrencia de más de una veintena de réplicas de moderada intensidad.
Despliegue en X: El canal de la emergencia
Consciente de las fallas críticas de comunicación, Rodríguez utilizó su cuenta oficial en la plataforma X para descentralizar el flujo de información y activar los comandos de rescate. A través de una serie de publicaciones consecutivas, la presidenta encargada ordenó la movilización de los Mayores Generales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y exigió a todo el personal de salud —médicos, enfermeras y paramédicos— reportarse de forma obligatoria en sus respectivos centros asistenciales, tanto públicos como privados.
Adicionalmente, se instruyó el uso de la aplicación móvil estatal VenApp para que las familias puedan reportar de forma geolocalizada a personas desaparecidas o atrapadas bajo las estructuras caídas. «Hemos decretado el Estado de Emergencia conforme a los parámetros constitucionales», reiteró la mandataria a través de las redes, anunciando también la suspensión indefinida de actividades escolares y laborales no esenciales.
Alerta de Tsunami y proyecciones alarmantes
Aunque el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió avisos preventivos para las costas de Venezuela, Trinidad y Tobago y zonas adyacentes inmediatamente después del sismo de 7,5, las autoridades venezolanas informaron horas más tarde que el peligro inminente de una ola destructiva mayor había comenzado a disiparse, aunque se mantiene el monitoreo estricto del oleaje en los pueblos pesqueros del oriente y occidente.
Sin embargo, la mayor preocupación internacional radica en el costo humano latente. Mientras el gobierno venezolano intenta centralizar las cifras de víctimas en medio de la remoción de escombros, el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), mediante su sistema de modelación PAGER, emitió una preocupante alerta roja. Según sus estimaciones matemáticas, existe un 40% de probabilidades de que la cifra real de víctimas mortales oscile entre los 10.000 y los 100.000 fallecidos, dada la densidad poblacional de las zonas afectadas y el tipo de construcción. El USGS también calcula pérdidas económicas iniciales superiores a los 10.000 millones de dólares.
Reacción internacional y una llamada a la unidad
La magnitud de la catástrofe ha provocado una inmediata reacción global. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, calificó los reportes preliminares como «devastadores» a través de sus plataformas y confirmó el envío de asistencia humanitaria. «Estaremos ahí para nuestros nuevos y grandes amigos«, declaró el mandatario estadounidense. Equipos de rescate especializados procedentes de México, El Salvador, Catar y la República Dominicana ya preparan su despliegue hacia suelo venezolano.
En el plano nacional, líderes de distintas facciones políticas han hecho un paréntesis en las tensiones institucionales. Desde prisión en Estados Unidos, el expresidente Nicolás Maduro hizo llegar un mensaje instando a la «unión nacional en esta hora difícil», mientras que la líder opositora María Corina Machado recurrió a la red social X para enviar un mensaje de solidaridad: «Mi corazón, mi abrazo infinito y mis oraciones están con cada hogar venezolano en estas horas de angustia. Que la fortaleza, la serenidad y la solidaridad prevalezcan entre nosotros».
Las labores de rescate continuarán de forma ininterrumpida durante toda la madrugada, desafiando los cortes eléctricos masivos con torres de iluminación artificial, en una carrera contrarreloj donde cada minuto es vital para rescatar a los sobrevivientes atrapados.



