MADRID – La crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio, iniciado el pasado 28 de febrero, está golpeando con dureza el bolsillo de los consumidores españoles. Según el último informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el diésel ya ha alcanzado o superado los 2 €/l en el 6% de las estaciones de servicio pertenecientes a las grandes cadenas nacionales.
La escalada de precios no parece tener techo a corto plazo. Si se mantiene la tendencia de los últimos tres días, con incrementos de 3 céntimos, el porcentaje de surtidores por encima de los 2 €/l se dispararía hasta el 28% de forma inminente.
Radiografía de la subida: Diésel y Gasolina
Desde el estallido de la guerra hace apenas tres semanas, el encarecimiento de los carburantes ha sido drástico:
-
Diésel: Ha subido un 31% (un incremento neto de 44,8 céntimos por litro).
-
Gasolina: Ha repuntado un 19% (un incremento de 28,2 céntimos por litro).
Las cadenas con precios más altos
Dentro de las grandes marcas, Petronor encabeza el ranking de carestía con un 10% de sus estaciones en niveles máximos. Le siguen de cerca Agla, Campsa, Moeve y Repsol, todas ellas con un 8% de sus surtidores superando la barrera psicológica de los 2 euros.
Estrategias de ahorro: Las ‘Low Cost’ resisten
A pesar de que las gasolineras de bajo coste han experimentado subidas porcentuales mayores debido a su ajustado margen comercial, siguen siendo la opción más competitiva. La brecha de ahorro entre las estaciones más caras y las más baratas se sitúa ahora en un 15%.
Nota de la OCU: Llenar el depósito en cadenas como Valcarce, Repsol o Petronor puede suponer un sobrecoste de hasta 24 céntimos por litro en diésel comparado con las opciones más económicas.
Alarma social y presión al Gobierno
El informe subraya una realidad social preocupante: el 45% de los españoles ya manifiesta serias dificultades para afrontar los gastos de su vehículo. Ante la previsión de que esta crisis se traslade de forma inmediata a las facturas de luz y gas, la OCU ha instado formalmente al Gobierno a aplicar una reducción del IVA en los suministros energéticos y carburantes mientras dure el conflicto.
La organización insiste en que, con un 33% de la población con problemas para pagar la calefacción, las medidas fiscales son urgentes para evitar un colapso del presupuesto doméstico.
El Gobierno de PSOE y Sumar a pesar de haber anunciado que se implementarían las medidas que ya se ejecutaron con la Guerra de Ucrania hace dos semanas, no ha tomado ninguna decisión, mientras las arcas públicas aumentan la recaudación y los ciudadanos se nos vacía el bolsillo.
















