POR: REDACCIÓN TORRENT SÁBADO, 17 DE ENERO DE 2026
TORRENT. – La ciudad de Torrent ha vuelto a demostrar que sus raíces son profundas y que el fuego, elemento vertebrador de la cultura valenciana, sigue siendo el mejor pretexto para la unión vecinal. Anoche, bajo un cielo despejado de enero, las llamas de la hoguera de Sant Antoni Abat volvieron a elevarse en el cruce de las calles Padre Méndez y Calvario, marcando el inicio oficial de unas celebraciones que mezclan la devoción religiosa con el carácter popular de barrio.
El acto, cargado de simbolismo, no solo honra al patrón de los animales, conocido cariñosamente como Sant Antoni del Porquet, sino que sirve de punto de encuentro para una comunidad que protege sus tradiciones frente al paso del tiempo. Los Festers de Sant Antoni Abat, junto al apoyo logístico del consistorio, desplegaron una logística impecable para garantizar que la «cremà» fuera, un año más, el éxito rotundo que se esperaba.
El ritual del fuego y el sabor de la tierra
Desde tempranas horas de la tarde, el ambiente en las inmediaciones de la calle Calvario ya presagiaba una noche especial. Los operarios y festeros culminaron el montaje de la pira, mientras los vecinos se agolpaban para presenciar el momento del encendido. La alcaldesa de la ciudad, Amparo Folgado, acompañada por el presidente de las fiestas, Rafael García, y miembros del equipo de gobierno, fue la encargada de prender la mecha.
En ese instante, el estruendo de los fuegos artificiales rasgó el silencio de la noche, dando paso a una combustión que, más allá de su carácter visual, representa la purificación y la renovación. Mientras el calor de las llamas combatía el frío invernal, los asistentes pudieron disfrutar de la hospitalidad de los festeros, quienes repartieron cientos de litros de mistela y los tradicionales «rollets», dulces típicos que son ya una seña de identidad ineludible de esta efeméride.
La seguridad fue una prioridad absoluta durante el evento. Un dispositivo coordinado por los voluntarios de Protección Civil veló en todo momento por que el fuego se mantuviera bajo control, permitiendo que las familias disfrutaran del espectáculo con total tranquilidad.
Próxima parada: La gran bendición del 8 de febrero
Aunque el calendario litúrgico marca el 17 de enero como el día de San Antonio Abad, la complejidad de las celebraciones en la Comunitat Valenciana —donde más de 320 municipios rinden culto al santo— obliga a una organización escalonada. Tras la misa solemne que tendrá lugar este sábado a las 19:30 horas en la Parroquia de Nuestra Señora de Monte-Sión, la ciudad entrará en un breve compás de espera hasta el domingo 8 de febrero, día del evento principal.
Esa jornada promete ser, de nuevo, multitudinaria. El programa arrancará a las 10:00 horas con un almuerzo popular en la avenida Padre Prudencio, donde se prevé la elaboración de cerca de 2.200 bocadillos de embutido. Además, el Consell Agrari Municipal pondrá en valor el producto local ofreciendo zumo de naranja torrentino recién exprimido a todos los presentes.
Desfile de caballerías: Un museo vivo en la calle
El plato fuerte llegará a las 11:45 horas con el inicio del desfile de caballos y carros por la calle Padre Méndez. Este acto no es solo una exhibición de mascotas domésticas —perros, gatos y aves que reciben su bendición en la puerta de Monte-Sión— sino una auténtica muestra de la historia agrícola de Torrent.
Decenas de carruajes perfectamente engalanados y caballos de pura raza recorrerán el centro de la ciudad en una procesión que culminará con una segunda bendición y la entrega de recordatorios a los participantes. Es, según los organizadores, el «broche de oro» a una fiesta que sobrevive gracias al empeño de los festeros y al apoyo de un pueblo que se niega a olvidar su pasado agrario.
Con la hoguera ya extinta pero el espíritu festivo más vivo que nunca, Torrent se prepara para tres semanas de expectación. La fiesta de Sant Antoni sigue siendo, por derecho propio, el corazón del invierno torrentino.

















