Los titulares de explotaciones agrarias que sufrieron daños en sus parcelas durante la DANA de octubre disponen de más tiempo para confirmar su solicitud de actuación por parte de Tragsa. Esta medida busca agilizar la recuperación del campo valenciano sin comprometer ayudas económicas.
Una prórroga esperada en el sector agrario
El Gobierno ha decidido ampliar el plazo para que los agricultores afectados por la DANA del pasado otoño ratifiquen su interés en que la empresa pública Tragsa se encargue directamente de las obras de reparación en sus infraestructuras agrarias. Se trata de una medida excepcional que ha sido bien recibida por un sector que aún lidia con los efectos de una de las peores catástrofes naturales sufridas por el campo valenciano en la última década.
Esta prórroga permitirá que más explotaciones rurales puedan acogerse a este modelo de intervención, considerado por muchos como una solución rápida y efectiva frente a los lentos trámites administrativos de las ayudas económicas tradicionales.
¿Qué deben hacer los afectados?
Los titulares de parcelas que ya notificaron daños deben ratificar por escrito que desean que Tragsa se encargue de la reparación. Esta opción no es compatible con la percepción de ayudas económicas directas, salvo que se renuncie explícitamente a estas. Por tanto, los afectados deberán elegir entre recibir una ayuda económica para gestionar las obras por cuenta propia o delegar la intervención a Tragsa, que ejecutará directamente las actuaciones necesarias.
La ampliación del plazo ofrece más margen para tomar una decisión informada, especialmente en aquellos casos donde la magnitud de los daños o la falta de recursos impide acometer reformas urgentes.
Ventajas de la intervención directa de Tragsa
Muchos agricultores ven en esta opción una forma de evitar la complejidad de las licitaciones, la contratación de técnicos y la burocracia habitual asociada a las ayudas públicas. Al encargarse directamente Tragsa, los trabajos pueden iniciarse antes y garantizarse con criterios técnicos sólidos.
Además, en situaciones donde los titulares de las parcelas no pueden acogerse a las ayudas económicas por requisitos legales —como sucede con algunos arrendatarios o herederos en trámite—, esta modalidad ofrece una salida real a la parálisis.
El campo valenciano, en plena recuperación
La DANA del 29 de octubre dejó un rastro de destrucción en huertas, caminos rurales, canales de riego y bancales, especialmente en comarcas como l’Horta Sud, la Ribera Baixa y parte del Camp de Túria. Las imágenes de campos anegados, cosechas perdidas y maquinaria destruida aún están presentes en la memoria del mundo agrario valenciano.
Gracias a la movilización institucional y al trabajo de los agricultores, muchas explotaciones han logrado retomar parte de su actividad. Pero la recuperación total aún está lejos, y por eso esta medida supone un pequeño alivio para quienes siguen reconstruyendo sus medios de vida.
Petición de mayor flexibilidad
Aunque la ampliación del plazo ha sido celebrada, varias organizaciones agrarias han pedido al Gobierno que se permita una compatibilidad parcial entre ayudas económicas y reparación por parte de Tragsa. Argumentan que algunos agricultores podrían necesitar ambas vías para afrontar la magnitud de los daños. Asimismo, se reclama más claridad en los criterios de actuación y mayor apoyo técnico para identificar los tipos de intervención necesarios.