ÚLTIMA HORA | Pese a que el incremento de la humedad nocturna y la calma en los vientos han facilitado las labores de contención, el fuego avanza sin control hacia el norte y el corazón del Parque Natural. Hay más de 18.000 evacuados y 19 municipios afectados.
CASTELLÓN — La provincia de Castellón afronta uno de los episodios forestales más devastadores de su historia reciente. El incendio originado en el término municipal de la Vall d’Uixó continúa fuera de control tras devorar más de 7.500 hectáreas en el entorno del Parque Natural de la Sierra de Espadán, un enclave de incalculable valor ecológico.
A pesar del esfuerzo titánico de los equipos de extinción y de la UME, el frente principal prosigue un avance imparable hacia el interior y el sector norte del parque natural, amenazando con adentrarse aún más en el denso ecosistema de alcornoques y pino carrasco de la comarca.
Una «ventana de oportunidad» durante la noche
Las condiciones meteorológicas nocturnas han dado un leve respiro técnico a las brigadas forestales y consorcios de bomberos. Una elevada humedad relativa (alcanzando cotas del 70% al 80%) sumada a la ausencia de rachas fuertes de viento ha permitido estabilizar perimetralmente flancos críticos y defender los núcleos urbanos amenazados.
Sin embargo, desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) advierten de que la situación sigue siendo extremadamente crítica. La masa forestal acumulada y la complicada topografía de la sierra dificultan la entrada de maquinaria pesada, mientras la gran densidad de humo condiciona periódicamente la operatividad de los medios aéreos.
Más de 18.000 evacuados y 19 municipios impactados
El avance de las llamas y la toxicidad del humo han obligado a desplegar un dispositivo de emergencia sin precedentes en la zona:
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Éxodo masivo: Más de 18.000 personas han sido evacuadas preventivamente de sus viviendas en una docena de localidades.
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Municipios confinados y desojados: Un total de 19 municipios se ven golpeados directamente por los desalojos, confinamientos por humo o cortes de vías de comunicación (entre ellos Artana, Tales, Alcudia de Veo, Betxí, Aín y Onda).
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Afectación total: Si se suma a la población confinada preventivamente por mensajes de alerta masiva (ES-Alert) en núcleos mayores como Onda, la cifra global de personas afectadas directamente supera los 70.000 residentes.
Los pabellones deportivos y centros vecinales de los municipios limítrofes acogen a cientos de familias que han tenido que pernoctar fuera de sus hogares entre la angustia y la incertidumbre por el estado de sus propiedades y la devastación de su entorno natural.
El frente operativo: Prioridad en proteger los cascos urbanos
Cerca de 400 efectivos terrestres y decenas de medios aéreos centran sus esfuerzos en dos objetivos clave:
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Cortafuegos defensivos: Evitar que el fuego cruce carreteras autonómicas estratégicas (como la CV-223) que abrirían el paso de las llamas hacia nuevos valles.
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Protección de población: Mantener la línea de contención en las inmediaciones de municipios como Tales, Bechí y Aín, asegurando que las viviendas queden a salvo pese a la pérdida del manto vegetal circundante.
Las próximas horas serán determinantes a la espera de cómo evolucionen las temperaturas diurnas y los vientos continentales, que podrían reavivar los focos aún latentes en el norte de la masa forestal.
Última Hora: frente del incendio avanza hacia el interior de la Sierra de Espadán
El rente más activo es el Oeste, donde el fugo ha alcanzado las localidades de Tales, Ahín y Veo, rondando sus cascos urbanos, ahora la prioridad es protegerlos del fuego. También se acerca a Eslida y Onda. Aunque otro flanco se dirige más al sur hacia el interior es menos activo, pero también amenaza localidades como Chóvar, Eslida y Alfondeguilla.
El temor es que se levante mayor brisa que produzcan rebrotes de zonas calientes.









