El mercado laboral valenciano ha comenzado 2026 con un nuevo ajuste. El paro registrado ha subido en 1.788 personas durante el mes de enero, lo que sitúa el número total de desempleados en 291.731 personas en la Comunitat Valenciana, un incremento del 0,6% respecto al mes anterior.
Se trata de un comportamiento habitual en el arranque del año, marcado por el fin de miles de contratos temporales ligados a la campaña de Navidad, especialmente en sectores como comercio, hostelería, logística y turismo.
Enero, el mes que siempre tensiona el empleo
El repunte del paro en enero responde a un patrón estructural que se repite año tras año:
- finalización de refuerzos navideños
- descenso del consumo tras las fiestas
- menor actividad turística
- ajuste de plantillas en empresas de servicios
En territorios como la Comunitat Valenciana, con una elevada dependencia del sector terciario, este efecto se acentúa especialmente en la franja costera.
Balance interanual: menos parados que hace un año
Pese al aumento mensual, la evolución interanual sigue siendo positiva. En comparación con enero de 2025:
- hay varios miles de desempleados menos
- se mantiene una tendencia de recuperación sostenida
- el paro se sitúa en uno de los niveles más bajos de la última década, descontando el efecto estacional
Esto confirma que el mercado laboral no está en una dinámica de deterioro, sino en una fase de ajuste técnico propia del calendario económico.
Quién sufre más el repunte
Como ocurre de forma recurrente en enero, los colectivos más afectados han sido:
- trabajadores temporales
- jóvenes
- personal vinculado a campañas comerciales
- empleos de baja cualificación
También se observa un impacto mayor en mujeres, debido a su mayor presencia en sectores como comercio y servicios personales.
Una paradoja laboral: sube el paro, pero el empleo sigue creciendo
El aumento del paro coincide con un contexto en el que:
- la afiliación a la Seguridad Social se mantiene en niveles históricamente altos
- el empleo indefinido sigue creciendo
- la temporalidad es mucho menor que hace cinco años
Esto refleja una paradoja cada vez más frecuente:
el sistema crea empleo estable a largo plazo, pero sigue expulsando trabajadores de forma estacional cada invierno.
El gran reto pendiente: romper la estacionalidad
El dato de enero vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos estructurales de la economía valenciana: la dependencia del calendario.
Mientras no se consoliden sectores capaces de generar empleo estable durante todo el año —industria, innovación, economía verde, tecnología—, cada inicio de año seguirá repitiendo el mismo ciclo:
caída de contratos → aumento del paro → lenta recuperación hasta primavera
Un fenómeno que afecta especialmente a jóvenes y trabajadores precarios, y que mantiene a miles de familias en una inestabilidad laboral crónica, pese a que las cifras globales de empleo sean positivas.
















