La brecha ideológica en materia lingüística vuelve a sacudir las Cortes Valencianas. Vox ha visto cómo su intento de ahogar financieramente a la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) quedaba en nada tras el rechazo del Partido Popular. A pesar de la dureza de su discurso, la formación de Santiago Abascal ha tenido que asumir la negativa de sus socios de investidura, evidenciando los límites de su influencia en la política cultural y lingüística de la Generalitat.
El «no» del PP frena la ofensiva de Vox contra la AVL
El portavoz del Grupo Parlamentario Vox, José María Llanos, ha defendido esta mañana una enmienda destinada a reducir «dentro del marco legal» la financiación de la AVL. La iniciativa buscaba castigar presupuestariamente a una institución que, según Vox, ha «traicionado» sistemáticamente las señas de identidad valencianas.
Sin embargo, el Partido Popular ha optado por no respaldar la propuesta, desarmando la estrategia de Vox. Con este movimiento, los populares evitan abrir una guerra institucional con un organismo estatutario, dejando a Vox en una posición de protesta discursiva pero de asunción práctica de la realidad parlamentaria.
La dureza del discurso: «Un Caballo de Troya pancatalanista»
Durante el debate parlamentario, Llanos no ha ahorrado en calificativos para desacreditar la trayectoria de la AVL desde su creación. A su juicio, la institución no solo ha incumplido la misión para la que fue diseñada, sino que ha operado activamente en contra de los intereses de la región.
Las acusaciones clave de Vox contra la institución:
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Sumisión al Institut d’Estudis Catalans (IEC): Llanos ha acusado a la AVL de haberse «echado en brazos» de un organismo ajeno a la Comunidad Valenciana, delegando de facto sus competencias científicas y normativas en la entidad catalana.
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La tesis del «Caballo de Troya»: El portavoz ha afirmado categóricamente que la Acadèmia «ha sido un Caballo de Troya dentro de nuestro territorio» y que «no ha defendido la valencianía, ni nuestra cultura, ni nuestra lengua valenciana».
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Imposición de un «idioma artificial»: En su réplica a la izquierda, el parlamentario ha criticado que la oposición defienda «un idioma artificial a semejanza del catalán», lamentando que se intente homologar una lengua histórica con «unas medidas provisionales aprobadas en 1932» (en alusión a las Normes de Castelló).
Libertad de uso y el certificado de defunción de la AVL
«Si la AVL ha muerto, enterrémosla bien hondo. Por el bien de los valencianos y para nuestra dignidad». — José María Llanos, portavoz de Vox en las Cortes Valencianas.
Para apuntalar su argumentación, Llanos ha recurrido a una supuesta confesión interna de un académico de la propia institución, quien habría admitido que «la AVL ha muerto» debido a que todos sus nuevos integrantes forman parte del Institut d’Estudis Catalans, eliminando cualquier tipo de disidencia o debate interno.
Asimismo, Vox ha querido desvincular la protección del valenciano de cualquier tipo de imposición gubernamental, erigiéndose en defensores de la libertad lingüística:
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Sin imposiciones: «No hace falta ser músico para defender la música, ni ser promotor para defender el derecho a la vivienda», ha argumentado Llanos para justificar que el fomento de la lengua no debe pasar por obligar a los ciudadanos a utilizarla.
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Fin a la «financiación de la traición»: La formación ha insistido en que sus enmiendas presupuestarias respondían a la coherencia de no «regar con el dinero de los valencianos la promoción de una lengua y una cultura impuestas».
Las promesas incumplidas de PP y Vox a un año de las elecciones, mucho teatro y ninguna promesa cumplida
Si los presupuestos salen adelante con el voto de Vox, será porque la batalla la den de cara a la galería, no en la realidad, aceptando las tesis catalanistas. A cambio de introducir la controvertida «prioridad nacional» que sí han impuesto, nuevamente Vox se ha mostrado completamente incapaz de exigir sus supuestas tesis valencianistas.
La realidad es muy diferente a como la pintan los políticos, a un año de las elecciones, ssiguen inncumplidas las promesas de PP y Vox de homologar los títulos de valenciano de Lo Rat y dejar de discriminar a los usuarios de Les Normes d’El Puig, lo cierto es que bien poco ha cambiado en estos tres años, todo aquel que publique en Normes del Puis sigue siendo excluído y discriminado gracias a la inacción de PP y Vox y las titulaciones de Lo Rat Penat ambos partidos reconocen que «mejor para otro momento». Con lo que a un año de la cita electoral, el valencianismo se pregunta para qué han servido estos dos partidos tras sus promesas incumplidas. Mucho teatro pero como se dice en valenciano, «de forment ni un gra».



