La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Valéncia ha iniciado esta semana una fase clave en su estrategia de descarbonización con la incorporación de 26 nuevos autobuses eléctricos e híbridos. Esta medida supone duplicar de forma inmediata el número de vehículos propulsados por baterías que circulan actualmente por la capital, reforzando la transición hacia un modelo de movilidad urbana de cero emisiones.
Un plan de inversión de 118 millones de euros
La llegada de estas unidades forma parte de un plan estratégico de renovación integral que contempla una inversión total de 118 millones de euros. El objetivo final es la adquisición de 222 nuevos autobuses antes de que finalice el año 2027.
Según el cronograma técnico de la entidad, tras la integración de los vehículos de esta semana y los 31 híbridos articulados incorporados el pasado año, la ciudad recibirá un flujo constante de nuevas unidades. Para el bienio 2026-2027, está prevista la llegada de 94 autobuses eléctricos adicionales y 67 híbridos articulados.
Esta progresión estadística implica un cambio radical en la composición de la flota:
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Incremento proyectado: El número de autobuses eléctricos puros crecerá un 545% en los próximos dos años.
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Sostenibilidad: Se espera que, para 2027, el 93% de los vehículos de la EMT sean considerados «limpios» (eléctricos o híbridos), frente al 60% registrado en ejercicios anteriores.
Mejora de la conectividad: La nueva Línea 59
Más allá de la actualización tecnológica, la expansión de la flota permitirá la reestructuración de servicios en zonas con déficit de transporte público. El próximo 9 de marzo entrará en funcionamiento la nueva Línea 59, diseñada específicamente para conectar el área de Sociópolis, en la pedanía de La Torre, con puntos estratégicos de la ciudad.
El servicio conectará de forma directa esta zona residencial con el Hospital Doctor Peset, el centro histórico y los distritos de Jesús y Patraix. En su fase inicial, la línea operará con cinco autobuses y una frecuencia de paso de entre 18 y 21 minutos.
No obstante, la dirección de la EMT prevé que, a medida que se reciban más unidades eléctricas, la frecuencia se reduzca hasta los 10 minutos. Este ajuste coincidirá con la futura transformación de este servicio en una línea circular (C59), que ampliará su recorrido para integrar también a las pedanías de Castellar-l’Oliveral y Forn d’Alcedo.
Impacto en la calidad ambiental
La sustitución de unidades diésel antiguas por estos nuevos modelos eléctricos e híbridos busca reducir drásticamente la huella de carbono del transporte público en Valéncia. Los nuevos vehículos eléctricos cuentan con sistemas de carga por baterías recargables que eliminan las emisiones de partículas y gases contaminantes en el entorno urbano, además de reducir significativamente los niveles de contaminación acústica.
Con la puesta en marcha de estas 26 unidades, Valéncia da un paso decisivo para cumplir con los estándares europeos de zonas de bajas emisiones, garantizando una flota más amplia, moderna y eficiente para los usuarios del transporte metropolitano.
















