Exposició del Ninot 2026: una cifra que impone
Este año, la Exposició del Ninot reúne un total de 766 figuras, un número que refleja la vitalidad de las 382 comisiones falleras que conforman el censo actual. El desglose es el equilibrio perfecto entre la picardía adulta y la ternura de la sección infantil: 383 ninots grandes y 383 ninots infantiles.
Cada una de estas piezas busca el «indulto» del fuego, ese milagro administrativo y popular que les permite evitar las llamas el 19 de marzo para pasar a la posteridad en el Museo Fallero de Monteolivete. El escenario: Salón de Arquerías del Museo Príncipe Felipe de la Ciutat de les Arts i de les Ciències. El espacio, con sus más de 3.600 metros cuadrados, ofrece una iluminación que, a mi juicio como veterano, ha mejorado significativamente para favorecer la fotografía y el detalle.
No obstante, la amplitud del salón a veces resta esa calidez de «proximidad» que tenían las sedes más angostas, pero a cambio permite que los grupos y los turistas se muevan sin las aglomeraciones asfixiantes de antaño.
Tendencias y artistas: El pulso de 2026
Este año, la tendencia en la Exposició del Ninot es clara: el retorno al detalle neoclásico combinado con una sátira política internacional punzante. Y el jurado ya ha dictado sus primeros veredictos técnicos, aunque el voto popular (el que realmente importa para el indulto) sigue en el aire hasta mediados de marzo: L’Antiga de Campanar (Sección Especial): Con el artista Josué Beitia, han logrado el premio al mejor ninot de la sección de oro. Es una pieza de una factura técnica impecable que apunta a ser una de las favoritas para el indulto definitivo. Sueca-Literato Azorín: El veterano Pedro Santaeulalia se ha llevado el reconocimiento al Ingenio y Gracia en Especial. Su capacidad para captar la caricatura social sigue siendo, tras décadas, difícil de superar.
La sátira: de lo local a lo global
No falta la crítica a la gestión municipal, pero 2026 destaca por mirar hacia afuera. Hemos podido observar varias representaciones de figuras internacionales, como Donald Trump, que vuelven a ser el centro de las burlas más ácidas. El ingenio y la gracia, motor de nuestra fiesta, están más vivos que nunca.
La mira nacional en esta Exposició del Ninot se centra en personajes como Ábalos (a lo Torrente), Koldo, Aldama, Pedro Sánchez, Mazón y Pérez Llorca, Diaz-Ayuso, entre otros ministros y políticos españoles.
La experiencia del visitante: Precios y consejos
Para quienes nos hemos pateado Valencia buscando la mejor ruta fallera, la visita a la Ciudad de las Artes y las Ciencias es ahora un ritual cómodo pero algo más costoso.
Este año la entrada general a la Exposició del Ninot ha subido a 4 euros (2 euros la reducida), un incremento que busca, según fuentes municipales, financiar la modernización del futuro Museo Fallero.
Si quieres exprimir la visita, no te quedes solo con la estética. Fíjate en los materiales. Aunque el poliestireno (corcho blanco) sigue reinando por su ligereza y coste, hay un repunte de artistas que introducen madera y materiales orgánicos para mejorar la calidad del acabado y la sostenibilidad del monumento.
Patrimonio y Futuro
Este año 2026 marca un hito por los 10 años como Patrimonio de la Humanidad. La alcaldesa María José Catalá ha anunciado durante la inauguración de la Exposició del Ninot (amenizada por la Pirotecnia Martí y su «Explosió d’alegria») una reforma integral del Museo Fallero. Esto es fundamental para que los ninots que elijamos este año tengan un hogar a la altura de su valor artístico.
Después de dos décadas, lo que más nos sigue fascinando no es el ninot de 10.000 euros de la Sección Especial, sino el esfuerzo de esa falla de barrio que, con un presupuesto humilde, logra sacar una sonrisa al visitante. La Exposició del Ninot es la democracia del arte: aquí todos los artistas, desde el consagrado hasta el novel, se someten al mismo juez: el ciudadano con su papeleta de voto.

































