MURCIA – El color, la tradición y la devoción se han fusionado en una jornada histórica para las Fiestas de la Primavera de Murcia. En un gesto que refuerza los lazos históricos y culturales entre la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, las Falleras Mayores de Valencia han participado de forma protocolaria en la tradicional Ofrenda de Flores a la Virgen de la Fuensanta.
La presencia de las máximas representantes de la fiesta valenciana no solo ha despertado una gran expectación entre los murcianos, sino que simboliza la «buena salud» de las relaciones institucionales entre las dos celebraciones más importantes del arco mediterráneo en estas fechas.
Un desfile de seda y azahar
Bajo un sol radiante, la comitiva valenciana inició su recorrido por las calles del centro de Murcia, partiendo desde la Plaza de Camachos. El paso de las Falleras Mayores, ataviadas con sus indumentarias tradicionales de seda y encaje, captó todas las miradas de los miles de asistentes que abarrotaban las aceras.
El sonido de las bandas de música acompañó a la delegación valenciana, que fue recibida por las autoridades locales y por la Reina de la Huerta, figura homóloga en el folclore murciano. Este encuentro de iconografías regionales permitió ver, en un mismo escenario, la delicadeza de los espolines valencianos junto a la sobriedad y el colorido de los refajos murcianos.
El acto central: Devoción a ‘La Fuensantica’
El momento culminante de la jornada tuvo lugar a las puertas de la Catedral, donde se erige el tapiz floral en honor a la patrona de Murcia. Las Falleras Mayores depositaron sus ramos ante la imagen de la Virgen de la Fuensanta, conocida cariñosamente como «La Fuensantica».
«Es un orgullo representar a Valencia en una tierra hermana. La emoción de la gente y el respeto por sus tradiciones es algo que compartimos profundamente», declararon fuentes de la delegación valenciana al finalizar el acto.
Impacto cultural y turístico
Este intercambio no es meramente estético. La participación de representantes de las Fallas en las Fiestas de la Primavera (y viceversa) forma parte de una estrategia de promoción turística conjunta. Ambas festividades comparten raíces agrícolas y religiosas que se remontan siglos atrás, y este tipo de visitas protocolarias fomentan el flujo de visitantes entre ambas regiones.
La jornada concluyó con una recepción oficial en el Ayuntamiento de Murcia, donde se reafirmó el compromiso de seguir colaborando en la difusión de las señas de identidad de ambas ciudades, unidas por la primavera, el azahar y la pólvora.























