El Consejo de Ministros da luz verde a un paquete de choque de 5.046 millones de euros para frenar la escalada de precios. La ofensiva fiscal incluye rebajas drásticas en el IVA de los combustibles, la luz y el gas, así como ayudas directas al transporte y el sector agrario.
MADRID – El Gobierno de España ha movilizado finalmente un plan de choque masivo para proteger las economías domésticas y profesionales de las severas consecuencias económicas derivadas de la guerra ilegal iniciada en Irán. Tras casi tres semanas de conflicto en Oriente Medio, que ha provocado una volatilidad extrema en los mercados energéticos internacionales, el Consejo de Ministros ha aprobado este viernes un Real Decreto-ley que inyectará 5.046 millones de euros en medidas de alivio.
La estrategia, diseñada por el Ministerio de Hacienda, se centra en una reducción agresiva de la presión fiscal sobre los suministros básicos y el transporte, con el objetivo de combatir la inflación y ofrecer certidumbre ante el bloqueo de infraestructuras críticas como el Estrecho de Ormuz.
El combustible: Rebajas directas en el surtidor
La medida más esperada por la ciudadanía es la reducción del IVA de los carburantes, que pasa del 21% al 10%. Esta rebaja afectará a la gasolina, el gasóleo y otros hidrocarburos, suponiendo un ahorro estimado para las arcas públicas —y un alivio para los bolsillos— de 507 millones de euros.
Para entender el impacto real en el consumidor, el Ejecutivo ha facilitado ejemplos basados en los precios observados este pasado 19 de marzo:
-
Gasolina 95: El precio caerá de los 1,80 €/l a los 1,51 €/l, lo que permite un ahorro de 15,9 euros por cada depósito de 55 litros.
-
Gasolina 98: Bajará de 1,94 €/l a 1,60 €/l, ahorrando al usuario 18,9 euros por llenado.
-
Diésel: Se reducirá de 1,90 €/l a 1,67 €/l, con un ahorro de 13 euros por depósito.
Adicionalmente, se reducirá al mínimo permitido por la normativa europea el Impuesto sobre Hidrocarburos para los productos más consumidos, una medida que por sí sola generará un ahorro de 656,5 millones de euros para ciudadanos y profesionales.
Alivio en la factura eléctrica y térmica
El plan no olvida el coste de la energía en el hogar. El IVA de la luz, el gas natural, las briquetas y los ‘pellets’ también se recorta hasta el 10%. En el caso de la electricidad, la medida se aplicará a contratos que no superen los 10 kW de potencia, cubriendo así a la práctica totalidad de las familias españolas y a los colectivos más vulnerables.
Además de la rebaja del IVA, el Gobierno ha aprobado:
-
La reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que se desploma del 5,1% al 0,5%.
-
La suspensión temporal del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), con un impacto de 450 millones de euros.
Apoyo a profesionales y transición verde
El sector del transporte y el agrario, especialmente castigados por el aumento de costes operativos, recibirán una ayuda directa de 20 céntimos por litro de gasóleo profesional. Esta subvención será gestionada por la Agencia Tributaria y beneficiará tanto a transportistas y agricultores como a autónomos con licencia de transporte y titulares de autobuses urbanos.
A medio plazo, el Real Decreto-ley apuesta por la independencia energética mediante incentivos fiscales:
-
Movilidad eléctrica: Deducciones de hasta el 15% en el IRPF por la compra de vehículos eléctricos «enchufables» o de pila de combustible, siempre que se matriculen antes del 31 de diciembre de 2026.
-
Eficiencia en el hogar: Se recuperan deducciones en el IRPF de entre el 20% y el 60% por obras de rehabilitación destinadas a reducir la demanda de calefacción o refrigeración.
-
Autoconsumo: Las entidades locales podrán aplicar bonificaciones de hasta el 50% en el IBI y de hasta el 95% en el ICIO para instalaciones de energía solar o ambiente.
La mayoría de estas medidas excepcionales estarán en vigor hasta el 30 de junio de 2026, fecha en la que el Ejecutivo espera que la situación geopolítica y los mercados energéticos hayan recuperado la estabilidad.
















