
La Policía de la Generalitat interviene seis copias de José María Yturralde y una de Eduardo Chillida que se vendían sin autorización. El autor, un aficionado a la pintura, pedía hasta 200 euros por las reproducciones.
El Grupo de Patrimonio Histórico de la Policía de la Generalitat ha asestado un nuevo golpe contra los delitos contra la propiedad intelectual en pleno corazón de Valencia. Los agentes han intervenido siete reproducciones no autorizadas de obras originales de los reconocidos artistas José María Yturralde y Eduardo Chillida, que estaban siendo comercializadas de forma ilícita en los exteriores del Mercado de Colón.
El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, ha visitado hoy las instalaciones donde se custodian las piezas, acompañado por el propio pintor José María Yturralde, quien ha ratificado que las copias reproducen íntegramente sus creaciones sin su consentimiento.
Un «mercadillo» de arte fraudulento
La investigación se inició en diciembre de 2025 tras detectar que un aficionado a la pintura realizaba estas réplicas para venderlas al público en uno de los puntos más transitados de la ciudad. Los precios oscilaban entre:
- 200 euros por las reproducciones de las pinturas de Yturralde.
- 50 euros por la copia de una serigrafía de Chillida (titulada Amnistía Internacional, de 1992).
Según la investigación, el vendedor ya había logrado colocar al menos dos de estas réplicas antes de la intervención policial. La entidad Sucesión Chillida, responsable de velar por el legado del artista vasco, ha confirmado que la obra carecía de cualquier tipo de licencia o supervisión.
Consecuencias legales
El autor material de las copias ha sido oído en declaración como investigado no detenido por un presunto delito contra la propiedad intelectual. El caso ha quedado en manos de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valencia.
Valderrama ha destacado el «trabajo ingente» del Grupo de Patrimonio para preservar el derecho exclusivo de los creadores sobre sus obras: «Esta actuación constata de nuevo el arraigo social y la profesionalidad de la Policía de la Generalitat en la defensa de nuestra cultura». Por su parte, Yturralde ha agradecido la labor policial, recordando que estas prácticas no solo dañan al artista, sino que engañan a la sociedad sobre el valor del patrimonio.
















