Las fuertes rachas activan el frente y complican los trabajos en el flanco oeste, donde el fuego amenaza con saltar la brecha de 100 metros del embalse mediante la proyección de pavesas y piñas incandescentes. El president de la Generalitat se suma al Puesto de Mando Avanzado tras casi 20 horas de despliegue ininterrumpido.
TUÉJAR / BENAGÉBER – Situación extremadamente crítica y de máxima vulnerabilidad en la comarca de Los Serranos. El incendio forestal declarado en Tuéjar (#IFTuéjar) continúa desbocado y fuera de todo control operativo tras cumplir sus primeras 20 horas de evolución. La irrupción del viento durante la mañana de este miércoles ha reavivado con virulencia varios puntos clave del perímetro, incrementando exponencialmente la agresividad de las llamas y extendiendo una densa humareda sobre toda la cuenca media del río Turia.
El foco de mayor preocupación para los equipos de extinción se concentra a esta hora en el flanco oeste del incendio. Las llamas han alcanzado de lleno la orilla este del Embalse de Benagéber, situándose en una posición de altísimo riesgo geotécnico y forestal. La principal labor de contención se centra de manera agónica en evitar que el flujo eólico transporte masa incandescente hacia la orilla opuesta.
En esta zona del embalse, la masa de agua discurre encajonada en un vertiginoso cañón rocoso cuyo ancho máximo no supera los 100 metros. Esta reducida distancia convierte la grieta del embalse en un cortafuegos natural muy frágil ante el comportamiento extremo del fuego. Los mandos de Bombers temen la proyección de pavesas volantes o el disparo térmico de piñas encendidas explotando por la alta radiación, un fenómeno recurrente en la masa de pinar mediterráneo que proyecta material ardiente a gran distancia y amenaza con prender la vertiente oeste del embalse. De producirse ese salto, el incendio ganaría un nuevo frente de difícil acceso y con potencial para propagarse hacia masas forestales de enorme valor ecológico.
Despliegue político e institucional en el PMA
Ante la gravedad del escenario, el Puesto de Mando Avanzado (PMA) ha recibido este mediodía la visita del president de la Generalitat, quien se ha trasladado hasta el puesto de control tras transcurrir cerca de 20 horas desde la alerta inicial. El jefe del Consell ha seguido de primera mano la evolución de los partes meteorológicos y el trazado de las líneas de contención trazadas por los analistas del operativo.
En el Puesto de Mando la presencia institucional ha sido permanente. El Conseller de Emergencias permanece sobre el terreno desde el minuto uno del incendio, coordinando la logística, la activación de recursos extraordinarios y la interlocución entre las distintas administraciones implicadas. A lo largo de la jornada se han sumado también de forma intermitente el diputado del Consorci provincial de Bombers de la Diputació de Valéncia y la delegada del Gobierno en la Comunitat, garantizando la fluidez en el envío de refuerzos estatales y la movilización de medios aéreos de extinción.
Un dispositivo de extinción al límite de sus capacidades
Sobre el terreno combaten cientos de efectivos terrestres, entre los que se coordinan brigadas del Consorci Provincial de Bombers de Valéncia, bomberos forestales de la Generalitat, medios de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y efectivos de los municipios colindantes. No obstante, las condiciones meteorológicas imponen severas restricciones al trabajo de la flota aérea: las turbulencias y el humo denso impiden en momentos puntuales la descarga precisa de agua y retardante en los puntos más escarpados del cañón de Benagéber.
Los municipios de la zona permanecen en alerta máxima, pendientes del comportamiento del viento en las próximas horas cruciales. Los técnicos insisten en que el objetivo prioritario antes del anochecer es asegurar la línea del cauce para evitar que el incendio cruce la barrera natural del embalse y desencadene una catástrofe forestal de mayor escala.
Dos bomberos heridos
El fuego deja dos Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana heridos, uno directamente por el fuego y otro al volcar uno de los vehículos de extinción de incendios. Ambos no revisten gravedad.




