ÚLTIMA HORA | INCENDIOS FORESTALES
Más de 300 efectivos, 15 medios aéreos y la Unidad Militar de Emergencias (UME) se despliegan contrarreloj antes de una noche que será «decisiva» para el control de las llamas.
CASTELLÓ – Un virulento incendio forestal, declarado a primera hora de esta tarde en el término municipal de Soneja (Castellón), avanza sin control y ha obligado a las autoridades a decretar la evacuación preventiva total del municipio vecino de Azuébar. La velocidad de propagación de las llamas, avivada por las condiciones meteorológicas, ha hecho necesaria la movilización inmediata de un macrooperativo de emergencias coordinado entre diferentes administraciones.
El conseller de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Juan Valderrama, ha comparecido de urgencia junto a la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA), que ha quedado constituido en Soneja para centralizar la toma de decisiones.
Según ha informado el conseller, el fuego fue detectado en una franja horaria crítica, entre las 13:30 y las 14:00 horas de hoy. En apenas unas horas, el frente ha alcanzado el término de Azuébar, forzando el desalojo de unas 500 personas debido a la extrema proximidad y peligro de las llamas.
Desalojos masivos y despliegue humanitario
La evacuación se ha saldado sin heridos, en gran parte gracias a que muchos de los afectados se encontraban en el municipio disfrutando de su segunda residencia, lo que les ha permitido regresar por sus propios medios a sus viviendas habituales.
Para el resto de los vecinos y visitantes que no disponían de alternativa habitacional inmediata, se ha habilitado el Centro Cultural de Soneja. Allí, en colaboración estrecha con la Cruz Roja, se ha montado un puesto de asistencia social, avituallamiento y refugio temporal para pasar la noche.
«Las imágenes aéreas muestran que los flancos del incendio se han extendido mucho y con enorme rapidez. Nos preocupa la situación, pero las próximas horas serán decisivas», ha advertido el conseller Valderrama.
Un frente común contra el fuego
La gravedad del incendio ha obligado a sumar esfuerzos de manera escalonada. En estos momentos, el dispositivo terrestre cuenta con más de 300 profesionales trabajando a destajo en el terreno, apoyados por 15 medios aéreos que han estado realizando descargas continuas de agua y retardante.
El despliegue de extinción incluye:
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Efectivos y personal de la Generalitat Valenciana.
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Dotaciones del Consorcio Provincial de Bomberos de Castelló.
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Refuerzos de los consorcios provinciales de las Diputaciones de Valencia y Alicante.
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Medios del Ministerio para la Transición Ecológica.
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Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) con base en Bétera, que ya se encuentran de camino para incorporarse a la línea de fuego.
Carreteras cortadas y seguridad vecinal
La seguridad en los accesos también se ha visto afectada. Patrullas de la Guardia Civil han procedido al corte total de la carretera CV-230 para garantizar la seguridad de los conductores y facilitar el paso de los camiones de bomberos. Asimismo, patrullas de la Unidad de la Policía Nacional Adscrita a la Comunitat Valenciana (Policía Autonómica) colaboran en las labores de seguridad y control de perímetros.
Horas críticas: la noche marcará el rumbo
El principal desafío técnico al que se enfrentan los equipos de extinción es el reloj. Con la inminente caída del sol y la retirada de la luz solar, los 15 medios aéreos se verán obligados a regresar a sus bases por motivos estrictos de seguridad.
No obstante, los mandos de emergencias mantienen una ventana de optimismo: se espera que de cara a la noche refresque la temperatura ambiental, lo que podría dar una tregua y reducir la intensidad del fuego. Ello permitiría a los más de 300 efectivos terrestres y a la UME realizar un ataque directo e intensivo a los flancos para perimetrar el incendio antes del amanecer.



