La propietaria de una escuela infantil de Algemesí ha sido detenida por presuntos malos tratos habituales y trato degradante a menores, después de que salieran a la luz grabaciones internas que muestran comportamientos extremadamente graves hacia niños de entre nueve meses y tres años.
La investigación ha sido desarrollada por la Policía Nacional, a través del grupo UFAM de la comisaría de Alzira-Algemesí, especializado en delitos contra la familia y los menores.
Grabaciones internas destaparon los abusos
Los hechos se conocieron tras las grabaciones realizadas por algunos empleados del propio centro, que decidieron documentar lo que estaba ocurriendo en el interior de la guardería.
En las imágenes, según fuentes policiales, se observa cómo la responsable del centro:
- Zarandeaba a los menores
- Los vejaba verbalmente
- Les propinaba golpes
- Los encerraba en habitaciones contiguas sin supervisión
Todo ello con niños de menos de tres años completamente indefensos.
Detenida y en libertad provisional
La mujer, de 55 años, fue detenida el pasado viernes y puesta a disposición judicial. Este lunes ha quedado en libertad provisional, pero con medidas cautelares muy severas:
- Prohibición de trabajar con menores
- Prohibición de acercarse a menos de 20 metros de los niños implicados
- Prohibición de acercarse a la guardería
El centro permanece cerrado y sus perfiles en redes sociales han sido eliminados.
Los padres ya habían presentado quejas
La investigación no surge solo por las grabaciones. Según ha trascendido, varias familias ya habían presentado quejas previas por el trato que recibían sus hijos.
Muchos padres describían cambios de comportamiento en los niños: miedo, llanto al llegar al centro, rechazo a la profesora y regresiones emocionales.
Ahora esperan poder acceder oficialmente a los vídeos para presentar denuncias individuales y personarse como acusación en la causa judicial.
Un centro con más de 30 años de historia
La guardería llevaba más de tres décadas funcionando en Algemesí y había atendido a generaciones enteras de familias del municipio. Precisamente por eso, el impacto social ha sido enorme.
Muchos vecinos describen la situación como una traición a la confianza colectiva, al tratarse de un centro considerado “de toda la vida”.
Escolarización urgente de los menores
Tanto el Ayuntamiento de Algemesí como la Conselleria de Educación ya trabajan para reubicar a los menores en otros centros infantiles y garantizar que ninguna familia quede desatendida.
Se están habilitando plazas extraordinarias y apoyo psicológico para los niños y padres afectados.
Un caso que reabre el debate sobre el control en guarderías
Este suceso vuelve a poner sobre la mesa una cuestión muy sensible:
la falta de inspecciones frecuentes, la escasez de cámaras en espacios comunes y la dependencia absoluta de la confianza personal en centros que manejan bebés.
Expertos en protección infantil recuerdan que:
- El maltrato en edades tempranas deja secuelas duraderas
- La detección suele ser tardía
- La mayoría de casos se descubren por denuncias internas
En este caso, han sido los propios trabajadores quienes han actuado como muro de contención ante una situación límite, evitando que los hechos continuaran durante más tiempo.
Una investigación aún abierta
La causa judicial sigue abierta y no se descartan nuevas imputaciones si se demuestra que existió conocimiento previo por parte de otros responsables o si aparecen más víctimas.
Lo que ya es incuestionable es que las imágenes han destrozado la reputación de un centro histórico y han dejado a toda una comunidad con una pregunta incómoda:
















